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El alza de las materias primas se deja notar en España más que en sus socios de la eurozona

El peso de la energía en el gasto de los hogares españoles pasa factura al conjunto de la inflación, según Caixa Catalunya

España ha sido una de las economías del área euro que ha experimentado un mayor traslado a los precios finales de las subidas de las materias primas, según el último Informe de Caixa Catalunya sobre la coyuntura económica.

El repunte de la inflación armonizada en España entre julio y diciembre de 2007, de dos puntos (desde el 2,3% al 4,3%), fue el segundo más elevado del área del euro, y se situó muy por encima de los 1,3 puntos de la Unión Monetaria (desde el 1,8% hasta el 3,1%).

En consecuencia, la aceleración del IPCA español ha contribuido en un 18,8% al avance de la inflación del área del euro en este periodo, aportación muy superior a su peso en el IPC armonizado total (12,3%).

El informe destaca que las diferencias en los patrones de gasto no resultan determinantes para explicar el mayor aumento de la inflación española en el contexto europeo. Bajo el supuesto de

que todos los países compartiesen la estructura de consumo media de la UME, no se observaría una mejora en el comportamiento relativo de los precios al consumo en España.

Bajo esta simulación, la inflación española del 4% en diciembre se situaría como la segunda más elevada de la zona euro (sólo superada por el 5,4% de Eslovenia), al tiempo que España sería, junto con Austria, el país de la UME que exhibiría una subida más intensa de la tasa de inflación entre los meses de julio y diciembre (1,7 puntos).

De este análisis se deriva que España ha sido una de las economías de la Unión Monetaria en las que el traslado de las subidas de las materias primas ha sido más elevado, muy especialmente en el ámbito de los alimentos.

El informe también señala que una parte de la mayor subida de la inflación en España refleja el mayor peso en el consumo de los hogares de las categorías de energía y alimentos elaborados,

más afectados por el alza en los precios internacionales de las materias primas.

El peso de la rúbrica de combustibles y lubricantes en el IPCA español es del 5,5%, frente al 4,4% en el área del euro. En el caso de los alimentos elaborados, el peso de las categorías más afectadas por las recientes subidas alcanza en España un valor máximo en el ámbito del área del euro.

De su lado, Pan y cereales supone un 3,3% del IPCA español (2,5% de la UME), leche, queso y huevos un 3% (2,2% en la UME) y aceites y grasas un 0,9% (0,6% en la UME). Esta estructura diferencial del consumo español y europeo habría explicado unas tres décimas del repunte de la inflación española entre julio y diciembre de 2007.

Si se aplicara a España la estructura de gasto de la UME, el repunte de la inflación en este período habría sido de 1,7 puntos, tres décimas inferior a la cifra que realmente se ha producido, y la inflación habría finalizado el año en el 4%.