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Starbucks y Etiopía firman la paz del café

La compañía estadounidense mantenía una disputa en torno a la concesión de patentes de café

Es la historia de David contra Goliat, de uno de los países más pobres del mundo: Etiopía, contra la mayor franquicia cafetera mundial: Starbucks. La conocida firma estadounidense y el gobierno de etíope han firmado un acuerdo que pone punto final a su disputa en torno a la concesión de patentes de café del país africano, una materia prima que supone su principal fuente de ingresos.

Starbucks retirará finalmente la solicitud presentada ante la Oficina de Patentes y Marcas de EE UU para obtener los derechos de comercialización y uso de la variedad 'Sidamo', uno de los tipos de café etíope más cotizados. Etiopía consigue además los derechos sobre las variedades: 'Harar' y 'Yirgacheffe', que se producen en la región de Kaffar.

A cambio, en los próximos cinco años, la empresa norteamericana quedará exenta del pago de derechos para comercializar estos tipos de café en EE UU y podrá usarlos en otros países con ciertas condiciones.

Los agricultores, los grandes olvidados

Como era de esperar, los agricultores son los grandes olvidados del acuerdo y no obtendrán ningún beneficio directo. El Ejecutivo y la multinacional alegan que una mejor distribución del producto aumentará la demanda y los precios del mismo, algo que estará por ver. 15 millones de etíopes dependen del sector cafetalero.

Mientras, la agencia internacional de desarrollo Oxfam Internacional celebra el acuerdo y espera que conceda a los productores un porcentaje más justo de los beneficios por sus marcas de café. Según Ariane Arpa, directora general de Intermón Oxfam, "este acuerdo muestra un enfoque empresarial que muestra más preocupación por los derechos que por la caridad y supone un compromiso con una mayor equidad en el modelo de negocio frente a los beneficios a corto plazo".

"Con este acuerdo, los etíopes pueden construir el valor de sus cafés y los productores pueden conseguir un mayor porcentaje del precio de venta minorista", ha concluido Arpa. "Esto debería ayudar a mejorar las vidas de millones de campesinos pobres, permitiéndoles enviar sus hijos a la escuela y el acceso al sistema sanitario."

El presidente de Starbucks, Howard Schultz, aseguró por su parte que "algunos de los mejores granos de café del mundo proceden de Etiopía" y se mostró esperanzado en que el acuerdo sirva para el "desarrollo de la industria cafetalera y de las comunidades de agricultores". La compañía facturó el año pasado 7.800 millones de dólares.

En un comunicado, la multinacional considera positivo el acuerdo para ambas partes y afirma que está concienciada sobre las míseras condiciones de los que cultivan café en todo el mundo.

El café también tiene propiedad intelectual

Hace tres años el sector cafetalero de Etiopía lanzó un plan para sacar mejor provecho de su propiedad intelectual. El país solicitó los registros de patentes de sus especialidades de café en los Estados Unidos, Canadá y en otros países. Al mismo tiempo Etiopía empezó a negociar con los tostadores de café para firmar acuerdos que reconocieran el derecho de los etíopes a controlar esas especialidades.En octubre de 2006 Oxfam lanzó una campaña internacional para animar a Starbucks y a otros tostadores a que se implicaran directamente con Etiopía en la iniciativa de patentes. Desde entonces, más de 96.0000 personas han apelado a Starbucks para que firmara un acuerdo de licencias mediante e-mails, faxes, llamadas de teléfono y postales.

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