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TELEVISIÓN

Niños catódicos de usar y tirar

Entre el aplauso y el despido transcurre la vida de los críos actores en las series

"Nunca trabajes con niños ni animales" reza uno de los dichos más populares de Hollywood. Algo que no se aplica a la televisión, a juzgar por esas series de antaño empeñadas en hacer estrellas de los animales (Rex, Flipper o Mi oso Ben) o de la explosión actual de niños estrellas. A veces, como en Raising Hope, su nombre está en el título; en otras, como en Up all night, son el centro de la trama, y en las más, como Modern family o True blood, son los niños quienes se ganan las risas o escalofríos del público. "No nos engañemos. Necesitamos a Lily como parte de la historia y las gemelas que interpretaron el papel eran adorables", admite Jesse Tyler Ferguson, padre adoptivo de la pequeña en Modern family. "En cuanto la cámara empezaba a rodar, era trabajar con catatónicas", añade sin miramientos.

En 'Breakin bad' prefieren librarse del bebé cuando ya no da juego

De ahí que los niños se hayan convertido en fichas de usar y tirar, una pieza de mobiliario que se elimina a voluntad pegando el cambiazo al espectador. Lily no es la primera que sufre esta transformación y si durante las dos primeras temporadas las hermanas Jaden y Ella Hiller fueron las encargadas del papel, en la actualidad es Abrey Anderson-Emmons, de cuatro años. "Jaden y Ella no eran felices en el set y Aubrey es un crack. El primer día nos preguntó que si éramos de verdad porque vivíamos en una casa de mentira", dice Eric Stonestreet, su otro padre en la serie.

Otros episódicos como Breaking bad prefieren librarse del bebé sin mediar explicación cuando ya no da juego. Cougar Town optó por tomarse a broma la práctica ausencia del recién nacido en esta serie de mujeres come hombres mientras que las hay más fantásticas que como Once upon a time se quitan el engorro infantil de un plumazo tirando al niño al "árbol mágico" escrito en el guion y recuperando el personaje ya crecidito y con el cuerpo de Jennifer Morrison. Una elaborada forma de librarse de esos niños, en apariencia tan encantadores, pero tan engorrosos en un rodaje.

Para empezar, los niños suelen venir como poco en parejas, si es que no son trillizos. La razón es clara. Los niños solo pueden trabajar de 20 minutos a dos horas al día cuando están en esa franja de los seis meses a los dos años. Otro de los inconvenientes de rodar con bebés es que vienen acompañados de un séquito compuesto, al menos, de un padre, un profesor y una niñera. Y luego están los ataques de divismo propios de una edad donde se piensan que son el centro del universo. "Aubrey es la primera en reclamar sus frases de diálogo", comenta Stonestreet, todavía con humor, sobre su precoz compañera de rodaje.

De ahí que cualquiera de las series mencionadas se muestra deseosa de reducir el tiempo en cámara de sus pequeños protagonistas una vez que los niños han sabido captar la atención del público. "Todos sabemos como padres lo difícil que es conseguir que un niño haga lo que quieres", indica Christina Applegate, madre de la pequeña Sadie de nueve meses en la vida real y de las gemelas de 11 meses Carly y Delaney Prince en la ficción de Up all night, serie centrada en una pareja profesional que lo último que quería era tener hijos. Al menos estas estrellas salen muy económicas con un salario que para los menores de dos años está entre los 150 y los 300 dólares por día de rodaje. Los hay con suerte, o mejor agente, como Baylie y Rylie Cregut, las gemelas de 20 meses que interpretan el papel de Hope en Rasing Hope. Además de un sueldo que puede rondar los 3.000 dólares semanales, su contrato incluye sus nombres entre los protagonistas en los títulos de crédito, algo nada habitual para un bebé.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de febrero de 2012