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Reportaje:

La sombra de la recesión se alarga

El enorme ajuste fiscal y la crisis europea postergan la recuperación a 2014

"No vamos a llegar a los cinco millones de parados". La crisis solo tardó año y medio en rebatir las palabras pronunciadas por Elena Salgado (PSOE), que acababa de ser nombrada vicepresidenta económica, en abril de 2009. Desde entonces, ha cambiado el Gobierno, pero no la tendencia a minusvalorar la crisis. Después de su primer Consejo de Ministros como titular de Economía, a Luis de Guindos (PP) se le inquirió sobre el vaticinio de varios analistas internacionales, que preveían otra dura recesión en España este año. "Una caída del 2% me parece a todas luces excesiva", dijo. Un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI), filtrado esta semana, anticipa un retroceso del 1,7%.

Tras los nuevos recortes, AFI pronostica que el paro escalará al 24%

Habrá que esperar al martes para comprobar si ese es el pronóstico definitivo del FMI. Incluso entonces deberá tomarse con cautela: los expertos del Fondo están entre los que más se equivocan al augurar la evolución de la economía española. Pero es el primer pronóstico de un organismo oficial tras el enorme ajuste presupuestario anunciado por el nuevo Ejecutivo. Y sirve también para corroborar una idea que gana adeptos entre los servicios de estudios: la recaída en España será intensa y anulará las escasas perspectivas de crecimiento que había para 2013. Según el borrador del FMI, no es descartable incluso que la recesión se prolongue al próximo año.

Para revisar sus previsiones, los servicios de estudios españoles suelen esperar al dato trimestral del PIB y de la Encuesta de Población Activa. El goteo estadístico sobre el último trimestre de 2011 no empezará hasta la próxima semana, pero hay pistas sólidas: el Gobierno da por hecho que ya se ha entrado en recesión, con un descenso en tasa trimestral de, al menos, el 0,3%. Y sitúa en 5,4 millones de personas la cifra de paro al cierre del año pasado.

Al evidente deterioro en la recta final de la pasada legislatura, hay que sumar el efecto del drástico plan de ajuste anunciado por el Gobierno, tras estimar un déficit público (alrededor del 8,3% del PIB) mayor de lo previsto (6%). Y el frenazo en la zona euro.

Analistas Financieros Internacionales (AFI) ha incorporado ya todos estos elementos en sus previsiones. El resultado es una pronunciada revisión a la baja, aunque no tan extrema como la del FMI. A finales del año pasado, AFI pensaba que en 2012 la economía quedaría estancada, tras una breve recesión. Y que en 2013 volvería a despegar. Con un ajuste previsto de 40.000 millones, AFI cree ahora que la recesión será profunda, con un retroceso del 1,3% en 2012, y prolongada: el PIB no volverá a crecer hasta el arranque de 2013, año que estaría dominado por el estancamiento, con un avance del 0,3%.

"Lo que hemos hecho es incorporar a las previsiones el impacto directo del ajuste y cómo retroalimenta la caída del PIB. También que el perfil de crecimiento de la zona euro, donde están nuestros principales socios comerciales, ha empeorado", explica Sara Bali-ña, de AFI.

La recesión será de menor intensidad que la que ocupó buena parte de 2008 y todo 2009 (el PIB cayó un 3,7% ese año), pero también porque el punto de partida es mucho más bajo. El mercado laboral es el mejor símbolo del deterioro acumulado. AFI pronostica que 2011 y 2012 serán gemelos en destrucción de puestos de trabajo y aumento del paro. Según sus cuentas, la tasa de paro, ahora en el 21,5%, rondará más pronto que tarde el 24%.

"Es una recesión de naturaleza distinta de la de 2009, más vinculada al sector público", apunta Baliña. Según AFI, el tijeretazo se hará sentir en la inversión pública, que volvería "a niveles de principios de 2000", y en el mercado laboral, con el 40% de la destrucción de puestos de trabajo prevista para este año concentrada en el empleo público.

Otros servicios de estudios esperarán a las estadísticas del cierre de 2011 para revisar sus previsiones. "Sin ser demasiado pesimista, creemos que la caída del PIB en 2012 se situará en el entorno del 1%", anticipa José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney, una estimación provisional que comparte Ángel Laborda, de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas). "El peor escenario gana probabilidades", coincide Juan José Méndez, de Ceprede, que ya apostaba por variaciones negativas del PIB en 2012 y 2013 si se combinaba un mayor ajuste fiscal con un crecimiento europeo débil. "En ese escenario, la recesión se iría a cinco o seis trimestres", añade.

La mayoría de las previsiones toman al pie de la letra el compromiso presupuestario del Gobierno, bajar el déficit del 8,3% al 4,4% del PIB este año. La mayoría de los analistas cree que es una misión casi imposible, algo que alimentan las dudas del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. Una comparación ayuda a entender la envergadura de la apuesta: en los años noventa, socialistas y populares tardaron cuatro años en realizar un ajuste similar (del 7,4% al 3,4%). Y excepto en el año de partida (la recesión de 1993), el periodo se caracterizó por tasas de crecimiento cercanas al 2,5%.

El ajuste de los noventa se benefició también de una mejora notable en las condiciones financieras, algo que nadie ve a corto plazo ahora. "Los bancos españoles llevan desde abril sin emitir un bono", recalca Díez. "El ajuste fiscal será muy duro. Al efecto inmediato en la demanda, se une la restricción crediticia, la moderación salarial y las pérdidas de empleo. Todo contribuye a rebajar la renta disponible de los ciudadanos. Y el contexto internacional no ayuda", concluye Laborda.

"Hacer predicciones económicas es como circular de noche con las luces cortas", sintetiza el director de Coyuntura de Funcas. Esta vez, lo que atisban los analistas en los próximos trimestres les permite aventurar con cierto tiento qué se encontrarán el año que viene. "Si la recesión es intensa, lo normal es que en 2013 apenas se logre estabilizar la situación", indica Laborda. Un pronóstico que aplaza, otra vez, la recuperación. Ahora a 2014.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de enero de 2012