Reportaje:

Basura con memoria

Una empresa de Vigo rescata 500 ordenadores obsoletos para fines sociales

La reutilización de los ordenadores con fines sociales es su principal caballo de batalla en la tríada ambientalista que emplaza a reducir-reutilizar-reciclar los residuos. En su primer año de funcionamiento, la empresa Revertia ha devuelto el uso a 500 equipos informáticos y ha evitado la emisión de más de 50 toneladas de CO2. Pero esta veta alcanzará dimensiones fabulosas en 2012. Los fabricantes de electrodomésticos están obligados por las directivas europeas a garantizar en ese ejercicio la reutilización del 5% de los aparatos catalogados como residuos. Revertia espera multiplicar por cinco su actividad.

"No queremos convertirnos en una superempresa, sino en una empresa meramente rentable y que aporta valor a la sociedad", anticipa Cristina Novella, la emprendedora que la creó y que acaricia los frutos del sueño al que se ha entregado con pasión pionera. "Van a multiplicarse las empresas dedicadas a lo mismo", barrunta. "Nuestra ventaja es que ya hemos aprendido muchísimo". Con la Universidad de Vigo, por ejemplo, ya estableció la huella de carbono de su actividad. "Alargando la vida de cada ordenador evitamos la emisión a la atmósfera de 235 kilos de carbono", se ufana.

Directivas europeas obligan a reutilizar en 2012 el 5% de los electrodomésticos
La firma borra el disco duro, repara la computadora y la higieniza

Solo hay dos empresas análogas en Europa, una en el Reino Unido, cuyas investigaciones se dirigen a la definición de los procesos de tratamiento de los residuos para su reutilización, y otra en Italia, centrada en definir la trazabilidad de esos residuos. Revertia es la única, en España y Europa, que incorpora los fines sociales a la reutilización en una economía, la del tratamiento de los residuos, que se está demostrando más próspera que la productiva. "El reciclaje ya es muy rentable y ello mismo ha hecho que casi nadie haya entrado en mayores disquisiciones", dice.

Novella y Alejandro Lajo, al que conoció como compañero en un máster, se propusieron afinar sus objetivos empresariales. "El punto de partida es un compromiso activo con la sostenibilidad y el medio ambiente", explica Novella. "Hay muchas empresas que ya son sensibles a esa necesidad y que la aplican a través de la responsabilidad social corporativa, y las que aún no han llegado a ella, antes o después tendrán que asumirla: la legislación está cambiando muy deprisa en ese sentido. Para nosotros, lo mejor ha sido tener la idea, que es muy sencilla, y ver luego que te la compran empresas muy importantes. Hasta ahora, solo una nos respondió que no".

Prefiere no identificar ni a unas -siete grandes empresas, una pública y estatal, con las que ha firmado contratos- ni a la desdeñosa. Aunque el principal objeto social de Revertia es el tratamiento de residuos, Novella insiste en la singularidad de los fines sociales de la reutilización que oferta y que también ayuda a sus clientes en sus acciones de responsabilidad social corporativa.

De momento, los equipos de informática se llevan la palma en su actividad. El 70% son reutilizables, pero solo el 20% de los que llegan a los puntos limpios reciben un tratamiento correcto: "Una barbaridad", sentencia Novella. Revertia ha gestionado 30 toneladas de residuos, en las que ha rescatado 500 equipos, el 70% del total, que ha repartido entre 40 proyectos de obras sociales, sobre todo de ONG. Lo que no tiene provecho lo deriva a una planta de tratamiento de Cerceda.

"En los ordenadores, como en todos los electrodomésticos, aun obsoletos, hay metales preciosos y piezas por las que se pagan precios muy altos. Es la causa principal del inmenso fraude que se comete con ellos. Aquí su reciclaje, por fragmentación, es más costoso y menos eficiente. En países como Ghana se hace con procesos de calentamiento, peligrosos para la salud de las personas y muy contaminantes. Debería terminarse con eso ya".

Las Administraciones públicas generan el mayor volumen de ordenadores obsoletos, que llenan almacenes. No gastan en su reutilización. Para las empresas, en cambio, el tratamiento de los residuos ya forma parte de los protocolos y gastos obligados con gestores autorizados. Revertia lo es. Retira los ordenadores y, una vez en su almacén de Vigo, se procede al borrado del disco duro y a la reparación. Luego se higieniza el aparato. El personal -cuatro técnicos, de momento, con formación en informática- determina si se precisa cambiar piezas y, al cabo, somete el equipo a un stress test de tres horas "para probar que su funcionamiento es perfecto". Entonces, con una aplicación que permite localizarlo en todo momento, se remite a la acción social elegida por el cliente.

Novelle, madrileña, alaba la "enorme sensibilidad ambiental" que existe en Galicia. "Es la segunda comunidad que autoriza la reutilización", aduce. Pero Revertia ya se ha asentado también en Madrid a través de la Fundación Tomillo, que polariza iniciativas empresariales para la inserción laboral de los más desfavorecidos. "Eso también encaja con nuestra idea empresarial y nos satisface mucho", asegura.

Instalaciones de la empresa Revertia en Vigo.
Instalaciones de la empresa Revertia en Vigo.LALO R. VILLAR

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 27 de diciembre de 2011.

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