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Reportaje:Empresas & sectores

Mapfre y Catalana plantan cara a 2012

A sus problemas por la caída del mercado y la reestructuración de las cajas, las aseguradoras suman el riesgo de su inversión en deuda soberana y bancaria

Como gato panza arriba. Así están defendiendo sus cuentas las dos grandes aseguradoras españolas cotizadas -Mapfre y Catalana de Occidente- frente a los quebrantos de un mercado doméstico próximo a la recesión, con la crisis de la deuda soberana pendiendo como una espada de Damocles sobre sus cabezas y con las repercusiones que están teniendo sobre sus balances y estrategias la reestructuración de las cajas de ahorros, con las que comparten negocio y capital, y la próxima entrada en vigor de Solvencia II, la nueva regulación europea del sector.

Pese a tanta adversidad, sus resultados en 2011 y su comportamiento en Bolsa están siendo algo mejor de lo esperado por varios analistas. Otro cantar puede ser, o no, su travesía del ejercicio 2012.

A corto plazo, el negocio exterior prima a Mapfre sobre Catalana

Un relajamiento en la crisis de la deuda favorecería a los grupos españoles

De momento, el grupo líder, Mapfre, que acaba de lanzar una OPA para hacerse con un tercio del capital que aún no controla de Funespaña y que ha sido advertida junto a otras 14 compañías europeas por la agencia Standard & Poor's (S&P) de una probable rebaja de sus calificaciones crediticias, resiste el envite. Ha ganado 765,6 millones entre enero y septiembre, con un incremento del 8,7% sobre igual periodo de 2010. La evolución de sus filiales internacionales -el negocio exterior supone el 61,4% de sus primas- compensó los efectos de los terremotos de Japón y Nueva Zelanda y del huracán Irene (catástrofes que le han supuesto 218,5 millones en indemnizaciones).

También contribuyó a estos resultados -que "contrastan con el ambiente de incertidumbre que se está viviendo en los mercados y con la pobre evolución d el entorno que nos rodea", en palabras del director general de Mapfre, Esteban Tejera- la favorable evolución de su negocio en España.

Mapfre redujo el endeudamiento en 365 millones a 30 de septiembre sobre las cifras de enero y registró un crecimiento del patrimonio neto de 1.500 millones, con un aumento del 18,6%.

El grupo, que sufrió a mediados de octubre la bajada de un escalón por parte de S&P en la calificación de su deuda a largo, afronta ahora otra amenaza de recorte en su nota por parte de la misma agencia y por iguales motivos (la estadounidense ha explicado que las calificaciones de Mapfre se ven penalizadas por la visión de riesgo-país de España, donde tiene más del 45% de su negocio. Calcula que más del 75% de su cartera de inversión total está en España).

Mapfre confía en que la reestructuración de la deuda griega le genere unas pérdidas asumibles. Su inversión en dicha deuda ronda los 225 millones. Las quitas que se manejan sobre esos bonos, de entre el 50% y el 60%, generarían unas pérdidas "que están muy por debajo de la provisión genérica de 40 millones que fijamos en junio", ha dicho su director general. Agrega que las inversiones de Mapfre en títulos con vencimiento en la próxima década no alcanzan el 50% de los citados 225 millones.

Sus resultados hasta el 30 de septiembre están, según los analistas de Ahorro Corporación, "por encima de las expectativas tanto en primas como en beneficio" debido sobre todo a un "mejor comportamiento en el negocio español en primas (vida y no vida) y en el beneficio (no vida)". Su negocio internacional se mantiene.

En el último trimestre, señalan los analistas de Renta 4, en Mapfre "no deberíamos ver cambios significativos en la evolución de las principales magnitudes, con crecimientos importantes en primas y en beneficio neto, que seguirán apoyando la política de dividendos. Los diferentes acuerdos de colaboración, así como las alianzas (Euler Hermes) y el soporte de un canal bancario que sigue dando sus frutos, deberían apoyar la generación de resultados y una visibilidad para 2012 gracias al negocio internacional".

Catalana de Occidente también ha esquivado, aunque con menor donosura, las inclemencias. En los nueve primeros meses obtuvo un beneficio neto de 171,7 millones, cifra que supone un incremento del 12,4% respecto a igual periodo de 2010. Su resultado consolidado ascendió a 196,4 millones, un 11,4% más. Las primas de Catalana experimentaron un crecimiento del 3%, hasta 2.335,1 millones, impulsadas por las de multirriesgos (+3%) y vida (+2,5%), que compensaron la caída de las de automóvil (-4%).

Esta aseguradora señala que tanto su negocio tradicional como el del seguro de crédito han elevado su facturación, algo "destacable en un entorno de debilidad económica y de fuerte competencia". Subraya, además, que su "prudente política de inversión" le permite tener "un excelente" nivel de solvencia.

Los resultados de Catalana, señalan en Ahorro Corporación, confirman una "desaceleración del crecimiento y del beneficio en el seguro de crédito, aspecto que puede presionar a la cotización en el corto plazo". Pero su negocio español "se comporta según lo esperado" y "evoluciona mejor" en el ramo de vida.

Estos expertos, en un análisis sectorial sobre las perspectivas para el sector en 2012, prevén "un escenario de caída de primas y de beneficios controlados, con las dos cotizadas sobresaliendo en rentabilidad. El negocio internacional será el aspecto diferencial, donde las perspectivas son mejores para Mapfre". Tras analizar el riesgo soberano en balance, concluyen que este está acotado y que en un escenario de relajación de las tensiones soberanas "las aseguradoras periféricas podrían mostrar un mejor comportamiento relativo". Reiteran el consejo de "comprar en ambos valores", aunque en el corto plazo son más positivos con Mapfre.

Para los grupos consolidados, estos expertos preven una tasa anual de crecimiento compuesto del beneficio neto atribuible estimado para el periodo 2010-2012 del +2,2% y del -1,7%, respectivamente, para Mapfre y Catalana.

Analistas de La Caixa ven, sin embargo, poco recorrido a Mapfre. Creen que el negocio de sus seguros ajenos al ramo de vida "seguirá débil, condicionado por la situación económica (matriculación de autos en mínimos, baja actividad empresarial), un entorno de fuerte competencia y presión en precios. El negocio internacional seguirá aportando el crecimiento (+7,4% estimado en primas en tasa de crecimiento anual compuesto 2011-2013), aunque a menor ritmo (...)".

Además, dicen, 2012 se presenta complicado en el ramo de vida. En 2011, estas primas han estado impulsadas por el acuerdo con Catalunyacaixa, pero en 2012 será más complicado captar nuevas primas, por la ausencia de incorporaciones, una fuerte competencia por parte de la banca y el Gobierno en captación de ahorro y por el deterioro de la tasa de ahorro; y por el proceso de integración-reestructuración en Bankia y Catalunyacaixa que va a afectar a la captación del canal bancario.

Respecto al impacto de la crisis de la deuda soberana, creen que está acotado en la valoración de Mapfre. "Seguimos descartando un escenario de quita para la deuda española e italiana; en cualquier caso, calculamos un impacto en patrimonio del 5,6% y del 0,6% (...) por cada 10% de depreciación", señala este informe. Y agrega que hay "un factor adicional de riesgo" en su exposición a la deuda de entidades bancarias. -

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de diciembre de 2011