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Bruselas prorroga las ayudas a la banca por el agravamiento de la crisis

Las entidades españolas podrían usar 70.000 millones con aval del Estado

Lejos de limpiarse las tuberías de la financiación, cada día están más atascadas. Por eso, para evitar el colapso del sistema financiero, el vicepresidente de la Comisión y responsable de Competencia, Joaquín Almunia, aprobó ayer prorrogar el régimen que facilita la concesión de ayudas públicas a la banca por parte de los Gobiernos nacionales.

La medida era muy ansiada por el sistema financiero español. Estas entidades tienen ahora en el mercado emisiones vivas (no amortizadas) por 61.600 millones. Una pequeña parte ya se ha amortizado, pero aún disponen de 70.000 millones en activos avalados por el Estado para colocarlos en los mercados. Bruselas ha concedido cinco prórrogas por lo que esta será la sexta. La decisión de la Comisión también da luz verde al funcionamiento del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), cuya vigencia caducaba este mes.

Las entidades implicadas deberán presentar planes de reestructuración

El régimen, que se puso en marcha en 2008 tras la quiebra del banco estadounidense Lehman Brothers, vencía a finales de año, pero el Ejecutivo comunitario ha decidido extenderlo "todo el tiempo que lo exijan las condiciones del mercado" por el agravamiento de las turbulencias financieras. Desde el inicio de la crisis, la banca europea ha utilizado ayudas públicas por valor de 1,6 billones de euros.

"El agravamiento de las tensiones en los mercados de deuda soberana ha vuelto a aumentar la presión sobre los bancos de la UE, lo que justifica la prórroga de las medidas de crisis", dijo Almunia. "Continuaremos insistiendo en la reestructuración y la limpieza de los balances donde sea necesario, para ayudar a romper el círculo vicioso entre la crisis de deuda soberana y un sector financiero débil" aseguró.

Una de las novedades es la revisión de la fórmula para calcular el precio de los avales públicos para las emisiones de deuda de la banca. El objetivo es garantizar que refleje el riesgo de cada banco y no el riesgo del Estado miembro en el que está basado o el del mercado en su conjunto. Los ministros de Economía de los Veintisiete acordaron renovar en 2012 el sistema de garantías nacionales y descartaron un aval conjunto de la UE.

La prórroga incluye como principales novedades un método de cálculo para garantizar que los Estados reciban una remuneración adecuada si recapitalizan sus bancos usando instrumentos, como acciones ordinarias, cuya remuneración no está fijada de antemano.

Además, la Comisión continuará exigiendo a los Estados que presenten un plan de reestructuración para todos los bancos que reciban ayudas públicas en forma de recapitalización o tratamiento de activos tóxicos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de diciembre de 2011