Garzón recusa a cinco jueces que le van a juzgar por el 'caso Gürtel'

Alega que la sala carece objetivamente de imparcialidad

El abogado defensor del juez Baltasar Garzón para el juicio por las escuchas del caso Gürtel, Francisco Baena Bocanegra, recusó ayer a los cinco magistrados del Tribunal Supremo que admitieron la querella de los dos principales cabecillas de la trama corrupta y de un abogado contra Garzón, y que después han intervenido en la instrucción y ahora pretenden juzgarle. Los recusados son el presidente de la Sala de lo Penal, Juan Saavedra -que ya fue apartado por pérdida de imparcialidad objetiva de la causa por la investigación de los crímenes del franquismo-, el ponente, José Manuel Maza, y los magistrados Julián Sánchez Melgar, José Ramón Soriano y Perfecto Andrés Ibáñez. El tribunal lo integran siete jueces.

El magistrado cree que Perfecto Andrés está predispuesto contra él

La recusación se basa en que estos cinco magistrados han participado en la instrucción de la causa admitiendo las querellas contra Garzón, además de haber resuelto cuatro recursos de apelación rechazando todas las pretensiones de Garzón y haber rechazando la mayoría de las pruebas propuestas por la defensa del magistrado.

El escrito invoca la doctrina tanto del Tribunal Europeo de Derechos Humanos como la de la Sala Especial del Artículo 61 del propio Tribunal Supremo. El pasado 20 de junio, esta Sala Especial estimó la recusación de otros cinco magistrados que intervinieron durante la instrucción de la primera querella contra Garzón por investigar los crímenes del franquismo.

Según la recusación presentada ahora, las resoluciones dictadas por estos cinco magistrados "acreditan los prejuicios e impresiones que albergan" contra Garzón "desde el mismo momento de admisión a trámite de las querellas". A través de esas decisiones "se constata que la sala ha adquirido una convicción anticipada de la naturaleza de los hechos".

En el caso de Perfecto Andrés Ibáñez, el escrito invoca otra causa más de recusación, basada en su "falta de imparcialidad subjetiva", exteriorizada en un artículo publicado en julio en la revista de la asociación a la que pertenece, Jueces para la Democracia. En dicho artículo, el magistrado del Supremo, sin aludir a que forma parte de la sala que tramita la causa de las escuchas contra Garzón, realiza "consideraciones de fondo" en las que sostiene que "no es arbitrario entender que en las escuchas pudiera haber materia de delito", añade que los autos dictados por Garzón en el caso Gürtel estaban "vacíos de contenido"; que no tienen amparo constitucional ni precedente en ningún país de nuestro ámbito o plantea lo que Garzón no hizo y debió hacer. Al tiempo, critica el papel del ministerio fiscal por pedir la absolución de Garzón.

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La defensa recusa también a los cinco magistrados por haber mostrado su interés directo en juzgar a Garzón, evitando pronunciarse sobre algunas cuestiones para no contaminarse.

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