Reportaje:Información privilegiada

Fusiones en la segunda fase

La actual situación acelera un nuevo proceso de concentración en el sector financiero, que, según las estimaciones, quedará reducido a 15 entidades como mucho

Después de las polémicas exigencias surgidas de la cumbre de Bruselas, el sector financiero español tiene cada vez más presente que el nuevo proceso de concentración del que se viene hablando es urgente e irremediable. Lo expresó con claridad el martes el presidente de Banesto y consejero del Grupo Santander, Antonio Basagoiti, durante su intervención en el Congreso de la Empresa Familiar en Valladolid: "Hay que completar cuanto antes el mapa bancario español, que deberá estar más concentrado, con un ajuste en la capacidad instalada y con entidades bien capitalizadas, de forma que puedan cumplir correctamente su función de canalizar el ahorro hacia la inversión".

Viniendo de quien viene, con un discurso que no sale de boca de nadie del grupo si antes no está muy consensuado y medido en la cúpula, el mensaje parece determinante. Es lo que piensa el Santander y su presidente, Emilio Botín, y no difiere de lo que piensan también el segundo gran banco español, el BBVA, y su presidente, Francisco González, y los responsables de las otras entidades financieras españolas (grandes, medianas y pequeñas).

Y lo mismo sostiene el candidato a la presidencia del Gobierno por el PP, Mariano Rajoy, quien en el mismo sitio e inmediatamente después de Basagoiti (padre del líder del su partido en el País Vasco) subrayó que "la reestructuración financiera debe culminarse ya". "Tienen que quedar las [entidades] que tienen que quedar", añadió con su ambigüedad gallega en una morcilla que no estaba en el discurso escrito, quizá para enfatizar el mensaje de su antecesor en el uso de la palabra. Además, aseguró que "el Estado debe apoyar esta política de reestructuración y saneamiento al mismo tiempo en algunos aspectos concretos, como la puesta en el mercado de los activos inmobiliarios en manos de entidades financieras".

Así que los bancos deben estar preparados para afrontar los retos del nuevo entorno, caracterizado por un menor crecimiento del crédito, y que ahora puede endurecerse sobre todo a las empresas; por la incertidumbre y volatilidad de los mercados y por una regulación cada vez más exigente en materia de liquidez y capital. Y eso implica estar prestos para abordar nuevas fusiones.

En la actualidad hay en España 22 entidades financieras, tras el proceso de integraciones de las cajas de ahorros (de 45 han pasado a 15) y la reciente de Popular y Pastor. Según las quinielas que se manejan en el sector, quedarían 15 entidades como mucho. De las 22 citadas, las 5 grandes, a las que Bruselas ha obligado a recapitalizarse por 26.121 millones de euros (Santander, BBVA, Bankia, Caixabank y Popular), superan los 150.000 millones de euros en activos. Otras 8 se consideran de tamaño medio, con unos activos entre 70.000 y 150.000 millones (Sabadell, Unicaja+Caja España Duero, Catalunya Caixa,

Novacaixagalicia, BBK Bank, Banca Cívica, CAM y Marenostrum), y 9 pequeñas, con menos de 70.000 millones: Bankinter, Effibank, Ibercaja, Unnim, Banco de Valencia, Caja 3, March y las diminutas cajas de Ontinyent y Pollença.

Aunque la oleada que se avecina apunta principalmente a compras de entidades con ayudas públicas (medianas y pequeñas), puede salir alguna operación entre las grandes. Ya se verá. De momento, la CAM ya está en un proceso de subasta por el Banco de España en el que pujan siete entidades (Barclays, Flowers, Santander, BBVA, Caixa, Ibercaja y Sabadell). Para las dos últimas sería un paso para saltar un escalón, pero las otras van a apostar fuerte porque al grupo Santander le interesa para una hipotética integración en Banesto y al BBVA y Caixa para aumentar su presencia en Levante, aparte de frenar la expansión de los otros.

El 80% de las empresas familiares vende menos del 10% en la Red

La empresa española todavía no utiliza mucho la Red, a juzgar por la encuesta del XIV Congreso de la Empresa Familiar celebrado esta semana en Valladolid. Según los más de 400 empresarios presentes, el 80% de las empresas familiares -el 85% de las empresas españolas son familiares, lo que supone un 70% del PIB y del empleo privado- realizan menos del 10% de sus ventas por Internet y solo el 2% vende más del 50%, y el 5%, entre el 25% y el 50%. Asimismo, el 50% reconoce que no tiene presencia activa en las redes sociales. En cuanto al porcentaje de ventas en el exterior, el 55% exporta menos del 25% de sus ventas y solo el 19% supera el 50%. En ese sentido, destaca la mala apreciación de los empresarios sobre el apoyo gubernamental: el 71% cree que los competidores extranjeros tienen más respaldo de sus Gobiernos para salir al exterior. Otro dato destacado es el del dominio de idiomas para trabajar en mercados de habla no hispana. Aunque ha mejorado respecto a 2007, pasando del 50% al 56%, lo que demuestra que la empresa española se ha volcado mucho en Latinoamérica, se aprueba por los pelos el inglés. Sobre la situación política, dan un suspenso bajo, con una nota de 1,66 sobre 9 (en 2010 era 1,7 y en 2009, de 1,18). A la situación económica le dan una nota de 2,32 frente al 2,7 del año anterior y 2,92 de 2009.

Sobre la firma

Miguel Ángel Noceda

Corresponsal económico de EL PAÍS, en el que cumple ya 32 años y fue redactor-jefe de Economía durante 13. Es autor de los libros Radiografía del Empresariado Español y La Economía de la Democracia, este junto a los exministros Solchaga, Solbes y De Guindos. Recibió el premio de Periodismo Económico de la Asociación de Periodistas Europeos.

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