La Xunta cierra sus cuentas 50 días antes que la media de la última década

Facenda admite que la crisis es un factor clave para adelantar la medida

La Xunta no podrá gastar dinero en ningún proyecto no previsto hasta ahora durante lo que queda de 2011. La Consellería de Facenda dictó el pasado viernes, último día de septiembre, la orden que regula el cierre del actual ejercicio presupuestario, que se produce tres meses antes de terminar el año y unos 50 días antes de lo que ha sido habitual en la última década.

El cierre contable ordenado por Facenda significa, simplificando mucho, no que ya se haya acabado el dinero, sino que ya no se podrá dedicar gastos que no estén consignados y que no se podrán asumir nuevos compromisos. La orden viene a recoger por escrito lo que Facenda ya había trasladado hace varias semanas al resto de consellerías en el marco del ajuste prespuestario derivado, según el Gobierno gallego, de no haber ingresado 243 millones que la Xunta esperaba recibir del Estado pero que éste nunca llegó a comprometer. 114 de esos 243 millones serán obtenidos a través del endeudamiento y los restantes 129 anulando inversiones previstas inicialmente (que nadie del Gobierno ha concretado) y reorientando partidas finalmente no gastadas.

Los conselleiros ya no podrán invertir en nada no previsto hasta ahora

Según se indica desde Facenda, en agosto el resto de departamentos comenzaron a realizar las correspondientes modificaciones en sus cuentas derivadas de ese ajuste presupuestario. De ahí que ahora, con esos recortes ya realizados, la consellería que dirige Marta Fernández Currás proceda a dar por cerrado el ejercicio contable, que según su visión permitirá "no dejar cosas sin pagar, pero priorizando" y "volver a disciplinar el gasto". Así, Facenda recuerda que en la orden ahora dictada "se detallan excepciones" como los pagos de dependencia, gastos escolares o sanitarios. En todo caso, esas excepciones y las fechas parciales de su aplicación son mas estrictas que en la orden de cierre contable del pasado ejercicio.

Desde la consellería se destaca que el cierre se produce solo 15 días antes que el del pasado año, cuando la orden que lo reguló entró en vigor el 15 de octubre. Sin embargo estas fechas no son las habituales. De hecho, durante las dos últimas décadas lo habitual fue cerrar las cuentas a finales de noviembre e incluso en un par de ocasiones a principios de diciembre. En los últimos ejercicios, el cierre más tardío se produjo en 2005 (2 de diciembre) y fue a partir de 2008 (27 de noviembre), coincidiendo con el inicio y agravamiento de la crisis, cuando se comenzaron a adelantar las fechas: en 2009 se produjo el 10 de noviembre y el pasado año el 15 de octubre. El cierre de este año a 30 de septiembre supone un adelanto de 50 días respecto a la media de la última década. Facenda, que hace poco más de una semana no era capaz de decir cuándo se emitiría la orden publicada el viernes, admite que la crisis fue el factor clave.

De hecho, además del adelanto en sí, Fernández Currás se ha dado una especial prisa en aplicar el cierre contable. En años anteriores era frecuente que pasasen varios días entre la firma de la orden y su publicación en el Diario Oficial de Galicia (DOG) para su entrada en vigor al día siguiente. Este año, sin embargo, la orden se firmó solo un día antes y se decretó su entrada en vigor el mismo día de su publicación en el DOG. Esto provocó, según fuentes sindicales, que el pasado viernes varias consellerías viviesen un importante revuelo por la necesidad de presentar diversos papeles de pago ante los respectivos interventores en esa misma jornada en la que entraba en vigor el cierre.

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Facenda señala que el cierre contable se produce después de que el resto de departamentos realizaran ya sus respectivos recortes hasta el total de 129 millones. Los "ajustes" anunciados por el presidente Feijóo, que dijo que se centrarían fundamentalmente en infraestructuras de transporte, están, según él, ya hechos. Sin embargo pocos han sido los departamentos que los han detallado. Llamativo es el silencio de la Consellería de Infraestruturas. El presidente explicó además que algunas obras se pospondrán al año próximo y otras serán anuladas. Y que la información se detallará este mes. Ayer, en un desayuno informativo afirmó que el Presupuesto de 2011 "no caerá de forma abrupta" y se situará en niveles de 2006.

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