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El agravamiento de la crisis | El crecimiento se debilita

La economía española pierde fuelle y entra en una etapa de estancamiento

Bruselas rebaja las previsiones del segundo semestre para España - Toda Europa ve enfriarse la recuperación por la crisis de la deuda

Rozando el larguero de la recesión. La economía española tiene ante sí dos trimestres de virtual estancamiento, con crecimientos del 0,1%, pero evitará una recaída a pesar de la dramática crisis fiscal europea, el deterioro de las condiciones en los mercados financieros y la desaceleración económica global, que dificultará la salida de la crisis por la vía de las exportaciones. El comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, presentó ayer las perspectivas económicas de la eurozona, que coinciden con las de España: la primera mitad del año fue mejor de lo esperado y eso permite mantener las previsiones para el conjunto de 2011 (0,8% de avance para España y 1,6% para la eurozona en su conjunto), a pesar de la desaceleración de toda Europa en el segundo semestre.

El PIB español avanzará solo un 0,1% trimestral hasta fin de año

La previsión para 2011 se mantiene en un crecimiento del 0,8%

La receta de austeridad que está aplicando toda Europa no funciona para contener las dudas del mercado de deuda y está detrás de esa languideciente reactivación. Pero eso no cambia ni un ápice el dictado de Bruselas, que más bien parece el diktat de Berlín: "Sería contraproducente un estímulo fiscal ahora. Los países que han necesitado acudir al programa de la UE y los que registran un déficit excesivo se enfrentan a las presiones del mercado y deben seguir adelante con el plan de consolidación fiscal [la jerga europea para referirse a los recortes]".

Con una única concesión: "Los países que tienen más margen presupuestario deben usar los estabilizadores automáticos, sin tocar los ajustes de medio plazo". Puede que eso no signifique nada. Pero es el caso de países como Alemania, Holanda o Finlandia. Los economistas vienen reclamando que esos países rebajen los impuestos e impulsen la economía a base de gasto público para compensar los draconianos ajustes aplicados en Grecia, Irlanda, Portugal y España. La eurozona no va tan lejos, pero al menos ya viene a decir que puede ser contraproducente que también estos países se enroquen con medidas de austeridad.

Las previsiones dejan un horizonte sombrío por delante, a pesar del esfuerzo del comisario por no seguir alimentando un clima de pesimismo muy nocivo ante la pérdida de confianza de los consumidores y los empresarios europeos. "Las esperanzas de una solución gradual de la crisis de deuda han ido desapareciendo gradualmente", según el informe. El miedo sigue teniendo el mismo nombre abstracto de los cuatro últimos años: mercados. "Las condiciones de los mercados financieros se han deteriorado abruptamente durante el verano por las incertidumbres sobre la crisis fiscal europea y la ansiedad acerca de la recuperación y la posición fiscal de Estados Unidos", se lee en las previsiones. Para la economía norteamericana, Rehn pidió "estímulos a corto plazo y consolidación fiscal a medio plazo". A pesar de que el cuadro médico de EE UU y de Europa se parecen, la receta para la eurozona olvida esa primera parte, la del estímulo. La insólita presencia del secretario del Tesoro estadounidense, Tim Geithner, en el Ecofin de Wroclaw (Polonia) anticipa una batalla de ideas sobre ese asunto.

La economía de la eurozona "se está desacelerando bruscamente", según reconoce la Comisión Europea. De hecho, el producto interior bruto (PIB) de los países que comparten la divisa europea apenas crecerá en lo que queda de año con tímidos avances del 0,2% y del 0,1% en el tercer y cuarto trimestre, aunque descarta una recaída en la recesión.

Este parón, según el informe publicado ayer, afectará de lleno a España, cuya economía apenas crecerá un 0,1% trimestral en la segunda mitad del año. Hasta ahora, Bruselas preveía que la recuperación fuese tomando fuerza y que el PIB creciese el 0,2% y el 0,3% en los dos últimos trimestres. Bruselas no ha modificado sus cálculos para todo el año, aunque esta decisión tiene algo de trampa, ya que se debe a que el primer trimestre, mejor de lo previsto, enjuga las peores previsiones para lo que queda de 2011.

El mismo análisis se puede extrapolar al conjunto de la eurozona, que cerrará el año con un avance del 1,6%, la misma cifra que manejaba en primavera, pese a que "se han revisado considerablemente a la baja" las proyecciones para el segundo semestre. "Las revisiones a la baja afectan a todos los Estados miembros estudiados, lo cual significa un denominador común y, a la vez, un alto nivel de interconexión de nuestras economías. Sin embargo, se espera que el crecimiento siga siendo desigual en los distintos Estados miembros", añade la Comisión.

Sobre el avance a dos velocidades de la UE, Alemania sigue sacando más de dos cuerpos al resto de sus socios del euro. En concreto, la locomotora europea cerrará el año con un crecimiento del 2,9%, tres décimas más que en su anterior proyección. Este mejor comportamiento de la economía más grande de la eurozona compensa las peores previsiones en tasa interanual que se han establecido para Italia, que es la que sufre el mayor tijeretazo, Francia y Holanda. El tirón de Alemania también ayuda a explicar por qué la Comisión mantiene sus cálculos para el conjunto de la zona euro pese al estancamiento generalizado de la economía.

"Se prevé ahora que en el segundo semestre de 2011 el crecimiento del PIB en la UE sea débil y llegue a un estancamiento casi total a finales de año. Las exportaciones netas, que fueron de nuevo el motor principal del crecimiento en el segundo trimestre, podrían ser menos dinámicas", explica el Ejecutivo comunitario. Uno de los países que se verá más afectado por este frenazo en las exportaciones será España, que se ha apoyado en el sector exterior para dejar atrás la crisis, según recuerda el documento.

Junto a las peores proyecciones sobre las exportaciones, el consumo en España seguirá siendo débil, añade el Ejecutivo comunitario, que por el lado contrario advierte de que tanto el paro como la deuda seguirán aumentando.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 16 de septiembre de 2011