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Análisis:ATLETISMO | Mundiales de Daegu

Al gigante se le dan las curvas

Esta vez Bolt, después de pasar por la desagradable experiencia de ser eliminado en el 100 al adelantarse en la salida, no quiso arriesgar. Por seguridad esperó a salir después de que todos sus rivales se pusieran a correr. Así consiguió el peor tiempo de reacción de la final (0,193s). Eso sí, cuando se puso, lo hizo corriendo rapidísimo ya que tenía que aprovechar que se le dan bien las curvas. A los 50m, que los hizo incluso más rápidos que en Berlín, ya había recuperado las 22 milésimas que Walter Dix le había sacado en la salida. Al acabar la curva, cuando quedaban por correr 84,39m de recta, Bolt ya había sacado la mayor parte del tiempo que le aventajaría a Dix en línea de meta y el mismo tiempo que le sacó al final de carrera a Christophe Lemaitre. Bolt corrió los últimos metros con cara de esfuerzo, apretando las mandíbulas y acabó haciendo su mejor marca del año (19,40s).

Los 50 metros los hizo incluso más rápidos que en Berlín hace dos años

Respecto al actual récord del Mundial de Berlín, Bolt salió peor. En Berlín marcó un tiempo de reacción de 0,133s. Corrió un poco más rápido los 50 primeros metros de Daegu gracias a una mayor frecuencia de pasos. A partir de ahí el resto de tramos fue siempre peor en Daegu. La máxima velocidad la alcanzó igual que en Berlín en el tramo entre los 50 y los 100m. Esta vez se quedó a las puertas de los 41km/h (frente a los 41,67 de Berlín). En ese mismo tramo (50-100m) obtuvo también las mayores revoluciones (frecuencia de pasos). Muy parecidas a Berlín: 4,41 pasos/s en Daegu frente a 4,43 en Berlín. En el último 100, con idénticas amplitudes de paso y menores frecuencias fue perdiendo tiempo. ¿Dónde se dejó las 21 centésimas que le han separado de su récord del Mundial de Berlín? Básicamente fue en el segundo 100 (perdió 17 centésimas con Berlín).

Siempre es un espectáculo ver correr a este atleta jamaicano, que supera a sus rivales aún sin estar en su mejor estado de forma. Esta vez más concentrado al inicio ha dejando para después de la carrera sus poses y se ha resarcido de lo que le ocurrió en la final del 100. Pero el espectáculo no ha sido solo verle a él. Christophe Lemaitre, tercero con 19,80s, se ha acercado al legendario tiempo de Pietro Menea en Ciudad de México en el 79 (19,72s). Lemaitre y Bolt comparten amplitudes enormes de paso. También les une su osadía frente a lo que se consideraba establecido en el atletismo. Uno por ser un blanco que planta cara en velocidad a los negros y el otro por ser un gigante al que se le dan como a nadie las curvas.

Xavier Aguado Jódar es Biomecánico del Deporte. Catedrático de la Universidad de Castilla-La Mancha

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de septiembre de 2011