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Reportaje:

48 horas de arte en Lalín

Seis creadores construirán sus obras en la calle y las dejarán expuestas

La idea de que el arte contemporáneo debe salir a la calle para acercarse más a los ciudadanos y romper las barreras que lo separan del público masivo alienta el proyecto Un disparo de advertencia, que a partir de mañana y durante todo el fin de semana convertirá las calles céntricas de Lalín en un gran museo al aire libre. Se trata de una iniciativa pionera en una zona que ha dado a Galicia grandes artistas (Laxeiro o Antón Lamazares) pero en la que no abundan las oportunidades para ver obras de creadores que comienzan a hacerse un nombre en el panorama español y gallego.

Seis artistas construirán sus piezas y las dejarán instaladas durante todo el fin de semana. "Todos los partipantes son jóvenes que están despuntando y que dentro de poco van a dar un salto importante dentro del panorama del arte contemporáneo", señala el promotor del evento, Ángel Calvo, quien tuvo la primera idea para poner en marcha esta iniciativa el pasado año, cuando trabajaba como coordinador en Look Up! Natural Porto Art Show, un proyecto artístico desarrollado en la ciudad portuguesa.

Los artistas participantes son jóvenes que están despuntando

Está previsto un intercambio de opiniones sobre el resultado final

Calvo, nacido en Lalín, incluyó a dos artistas de esta localidad para desarrollar el proyecto (Alvaro Negro y Misha Bies Golas) junto al lucense Carlos Maciá, la pontevedresa Amaya González Reyes, el orensano Jorge Perianes y la navarra Miren Doiz. Además de las piezas que construirán estos artistas en las calles, el proyecto incluye la instalación de una pieza del vasco Alain Urrutia, que ha enviado a Lalín una acción-misiva desde Pekín, la ciudad en la que reside actualmente. Los artistas comenzarán a trabajar mañana por la noche y dejarán terminadas sus piezas durante la madrugada del sábado con la ayuda de seis estudiantes de Bellas Artes. Las obras permanecerán instaladas en las calles de la localidad hasta la tarde del domingo, cuando se realizará el desmontaje.

Además de la oportunidad de ver trabajar en vivo a estos artistas habrá diversas actividades paralelas. Una de ellas será una conferencia del crítico y comisario David Barro, quien durante la tarde del sábado realizará una valoración de urgencia sobre los proyectos que se elaborarán en las calles. Además, ese mismo día la comisaria Mónica Maneiro moderará una mesa redonda en la que participarán todos los artistas implicados en el proyecto. Esa misma noche se proyectará la película de Jean Vigo A propósito de Niza, con música de Marc Perrone que interpretará en directo el acordeonista Carlos Quintá. Finalmente se celebrará un debate entre los artistas y el público para intercambiar opiniones sobre el resultado de las intervenciones artísticas.

Calvo apunta que el objetivo del proyecto no es nada pretencioso: "Lo que intentamos es que la gente de Lalín pueda ver la obra de creadores que difícilmente exponen aquí". La iniciativa tiene muchos precedentes en ciudades de todo el mundo y también supone un intento por demostrar que es posible sacar adelante proyectos con una cierta ambición sin contar a priori con apoyo económico. "El proyecto interesó a diversas instituciones pero la falta de fondos por la crisis impidió que pudiésemos contar con su ayuda. Hemos abierto una vía de financiación con la venta de múltiplos de piezas [copias realizadas por los propios artistas] y la verdad es que está yendo muy bien", señala el coordinador.

El eje conceptual de Un disparo de advertencia es el de relegar el arte a un lugar en el que la institución no quiera participar. Se trata de actuar en sitios donde nadie acudiría a sacarse una fotografía, de rechazar el recuerdo si este se entiende como una herramienta de descrédito. Por eso el proyecto se desarrolla de noche, "con intención criminal pero a sabiendas de que estamos siendo vistos". El objetivo es dejarse ver pero sin dar opción, como un disparo de advertencia que no llega a alcanzar el objetivo pero que avisa de una presencia incómoda.

Desde la modestia de la iniciativa, también se pretende cubrir el hueco que existe en Galicia para presentar una muestra (aunque en este caso de forma muy temporal) donde se reúnan trabajos de artistas destacados del panorama gallego que no es habitual ver reunidos en un proyecto expositivo. "Estamos en un momento en el que no es fácil encontrar artistas gallegos que expongan aquí a cierto nivel. Las instituciones a veces no se mojan lo suficiente", indica Calvo. Entre los artistas seleccionados se encuentran nombres importantes dentro de los nuevos valores del arte contemporáneo en Galicia como Jorge Perianes o Amaya González Reyes. Para ellos también constituye todo un reto afrontar un proyecto con un límite de tiempo para ejecutarlo y con la pesada carga de la atenta mirada del público a sus espaldas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de septiembre de 2011