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Ciscar rectifica la privatización del comedor escolar de Font de Mora

Los consejos escolares seguirán gestionando el servicio en sus centros

El nuevo consejero de Educación, José Ciscar, efectuó ayer la primera rectificación de las políticas de su antecesor en el cargo, Alejandro Font de Mora. Ciscar publicó una orden por la que se deroga la privatización de los comedores escolares, hoy gestionados en casi un millar de colegios por sus respectivos consejos escolares.

Font de Mora anunció la medida, que seguía el ejemplo del Gobierno de la Comunidad de Madrid, en abril de 2010. La privatización pretendía conceder el servicio de comedor de todos los centros públicos valencianos a cinco multinacionales foráneas y fue rechazada por la comunidad educativa. La razón es que, además de perder capacidad de decisión sobre la dieta de los chavales, los consejos escolares veían esfumarse una modesta vía de ingresos (la diferencia entre el coste de la comida y el precio que pagan los padres) que permitía financiar actividades y, en algunos casos, pagar reparaciones en los colegios.

Los ingresos por el comedor escolar suponen unos 140 millones al año

Las asociaciones de padres (Ampas) organizaron una campaña para defender el modelo de autogestión. Un mes después de publicar la orden (en junio de 2010), el mismo Font de Mora decidió retrasar su entrada en vigor "hasta el plazo máximo de 1 de septiembre de 2011" (es decir, hoy), ya pasada la cita electoral autonómica.

"Próximo a concluir el plazo de suspensión y una vez analizadas las consecuencias y estudiado el escenario que la aplicación de la citada orden podría provocar, teniendo en cuenta la opinión de los diferentes sectores de la comunidad educativa que participan del servicio de comedor escolar, los cuales propugnan mayoritariamente el mantenimiento de la situación actual en la contratación y gestión del servicio, se ha decidido derogar la orden", recoge el Diari Oficial de la Comunitat Valenciana.

Las asociaciones de padres celebraron ayer su victoria. "Tenemos la sensación de que lo ocurrido con la orden de comedores es parte de un legado de proyectos del consejero Font de Mora que, como otros, han acabado desautorizados por la justicia, rechazados por la comunidad educativa y que, además, nacieron siendo técnicamente inviables", declaró Luis Deltell, presidente de la Confederación de Gonzalo Anaya.

"Debemos agradecer a nuestras Ampas todas las acciones reivindicativas que en su momento llevaron a cabo para hacer llegar a la consejería el desacuerdo con una norma que frenaba su participación en el proceso de libre elección de empresas que podrían optar a la gestión del comedor", añadió María José Navarro, presidenta de Fapa-Valencia.

Tomado centro a centro, los comedores, gestionados formalmente por los consejos escolares, no mueven mucho dinero. La suma de los casi mil colegios que ofrecen el servicio en la comunidad autónoma, representan, sin embargo, un bocado cercano a los 140 millones de euros al año.

La Confederación Gonzalo Anaya aprovechó el paso dado por el nuevo consejero para pedir que el servicio de comedores se extienda a todos los colegios valencianos y también a los institutos de Secundaria, dado que la enseñanza que ofrecen es obligatoria. La confederación autonómica de padres reclamó igualmente que el servicio funcione también en junio y septiembre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de septiembre de 2011