Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Reinventar la calle

Un grupo de profesionales organiza esta semana en Valencia actividades en torno al urbanismo y su relación con el ciudadano

Primero limpiaron un solar en la calle de la Corona de Valencia. Sacaron ratones, basura, perros muertos. Luego montaron un iglú de cinco metros e instalaron balas de paja para sentarse dentro. Eran los últimos arreglos del encuentro Arquitecturas Colectivas Valencia 2011, una semana de actividades en torno al urbanismo en la ciudad, una respuesta "a la necesidad de encontrar nuevas formas de construirla".

Lo dice David Estal, arquitecto. Estal y sus compañeros del colectivo Comboi a la Fresca organizan el encuentro desde octubre pasado. Proponen varios ejes de actuación y asociaciones, particulares y colectivos de todo el país han respondido y propuesto actuaciones concretas. Por ejemplo, en uno de los ejes, Creación de Espacios, varias entidades apostaron por transformar el solar de la calle de la Corona. Ahora, además de lucir impoluto, un grafitti gigantesco de una cabeza cara al cielo domina el espacio desde la fachada contigua. "No reivindicamos nada, se trata de hacer", explica Tania Magro, otra de las integrantes de Comboi a la Fresca, "proponemos un urbanismo alternativo, informal, basado en la participación social y la sostenibilidad".

"Cada vez hace menos falta la Administración", dice Estal

Hay cine en descampados y desayunos en el metro

El solar de Corona y la creación de espacios supone tan solo un ejemplo de la batería de propuestas y actividades de Arquitecturas Colectivas para esta semana. En el apartado de Participación, por ejemplo, Comboi a la Fresca ha encajado talleres de metodologías participativas y estrategias alternativas de acceso a la vivienda. En Itinerarios Sensibles, Salvem el Cabanyal y Repensar Bon Pastor proponen un recorrido explicativo por el barrio. En Natzaret, los vecinos inaugurarán la línea del tranvía que nunca llega con un itinerario que ilustra su aislamiento. También han organizado exposiciones, un desayuno en el metro, pases de cine en descampados recuperados de El Carme...

"Lo interesante de todo esto es que luego se queda para la ciudad, que la semana se acaba y los grafittis permanecen en las paredes, los solares aún funcionan como zonas de encuentro y los colectivos siguen trabajando en los proyectos que han iniciado. La gente sigue con Valencia", expone Estal.

Se trata de una forma distinta de trabajar. Comboi no espera a que las Administraciones tomen la iniciativa, eso es cosa suya. Disponen las herramientas para que los colectivos las tomen y las adapten a sus intereses y los de la ciudad. "Estamos en una crisis económica, ideológica, de todo", defiende Estal. La burocracia no les vale, Internet les ha dado inmediatez en la gestión organizativa y han descubierto una cosa, algo que curiosamente comparten con el movimiento indignado: "Nos hemos dado cuenta de que cada vez nos hace menos falta la Administración", resume Estal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 19 de julio de 2011