Fotonoticia:
LA BENDICIÓN DE PORTUGAL
"Recuerdo el partido contra Portugal en octavos como una liberación porque volvimos a jugar muy bien al fútbol, nos reencontramos con nuestro juego. Pasamos de una situación de máxima tensión y presión en la fase de clasificación a un momento de felicidad en un partido sin retorno y básico para todo el Mundial. Aquel encuentro marcó el 'clic' del torneo para nosotros. Volvimos a ser felices jugando".



























































