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Debate de investidura

Camps anuncia un recorte de 1.150 millones y nuevas privatizaciones

El presidente quiere circunscripciones unipersonales pero no listas abiertas

El reelegido presidente de la Generalitat, Francisco Camps, advirtió ayer en el debate de investidura: "Hoy se abre una nueva etapa, que afecta al modo de gestionar y a la manera en que los políticos se relacionan con sus ciudadanos". Y en este contexto, de crisis económica y malestar social, Camps anunció, durante su tercer discurso de investidura, un recorte de 1.150 millones de euros en el presupuesto de la Generalitat para el año que viene. El de este año asciende a 16.015 millones de euros.

La minoración del gasto se producirá, según desgranó el reelegido presidente de la Generalitat, con un plan de choque para adelgazar la Administración valenciana y nuevas privatizaciones que afectarán a los principales servicios. Sin embargo, Camps, que enumeró el abanico de medidas de ahorro que pondrá en marcha cuanto antes -menos consejerías y asesores, control del gasto, reestructuración de las empresas públicas, etcétera- no quiso adelantar cómo se producirá el proceso de privatizaciones que afectará a servicios básicos como la sanidad, la educación y el transporte. Insistió, eso sí, repetidas veces en que "el Consell no recortará ningún pilar de la sociedad del bienestar".

Tras haber madrugado para acudir a las Cortes Valencianas a primera hora de la mañana y evitar la protesta de los indignados, Camps tuvo palabras para los integrantes del Movimiento del 15 de mayo. "Disfrutamos de una democracia muy viva y que cambia todo aquello que no funciona y que no le gusta", afirmó, "una democracia moderna que rechaza la violencia y el extremismo de los que no creen en nada. Para cambiar lo que no funciona no hay atajos, solo se consigue desde el trabajo de las instituciones democráticas".

Sin embargo, el presidente admitió que es conveniente impulsar reformas que fomenten una mayor proximidad "entre electores y diputados". Y por ello propuso una reforma de la Ley Electoral Valenciana para elegir "a los diputados por circunscripciones uninominales [en las que solo hay un escaño, que obtiene el candidato más votado]".

Camps tuvo especial cuidado en no imitar a su correligionaria Esperanza Aguirre, que también propuso en su investidura una reforma electoral para la Asamblea de Madrid, apostando por listas abiertas como reclaman los indignados. Un sistema que, probablemente, hubiese castigado a los candidatos implicados en casos de corrupción en detrimento de otros del mismo partido sin mácula de sospecha.

La propuesta de reformar la Ley Electoral Valenciana ya la formuló el propio Camps en el último debate de politica general celebrado en septiembre pasado, aunque entonces no pasó del enunciado.

Camps, aplaudido durante toda la sesión por la bancada popular con regularidad suiza, no hizo ninguna referencia a los casos de corrupción que afectan a su partido. Ni siquiera cuando la oposición cuestionó que pueda acabar la legislatura dada su condición de imputado en el caso de los trajes.

Por el contrario, el presidente de la Generalitat exhibió su tercera mayoría absoluta consecutiva con orgullo. "Estoy dispuesto a llegar acuerdos sobre aquellos aspectos concretos que mejoren la vida de los valencianos", prosiguió Camps, "pero también les digo que no estoy dispuesto a perder un segundo a la hora de tomar las decisiones necesarias". "Voy a formar un Consell preparado para gobernar con firmeza, decisión y liderazgo", sentenció. Aunque cuando los portavoces de la oposición le propusieron todo un abanico de pactos -empleo, lengua, territorio, etcétera- estos fueron devueltos a toriles con cajas destempladas.

El flamante presidente no pudo evitar las críticas gruesas al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y a su vicepresidente Alfredo Pérez Rubalcaba, a los que acusó de enfrentar a los españoles, permitir la entrada en las instituciones democráticas a los que apoyan a ETA y abrir el debate dogmático en la educación. Situación que cambiará cuando Mariano Rajoy gobierne España, según Camps.

Camps y los demás

- A Jorge Alarte: "Usted ha destruido y dividido a la izquierda porque ha utilizado un discurso que no le gusta la gente moderada de su partido". "Ya que usted no ha dimitido tenemos la oportunidad de reconstruir su discurso".

- A Enric Morera: "Usted de progresista no tiene nada. Solo se mira al espejo y tiene un discurso acabado hace décadas. Los votantes quieren que ustedes estén de forma minoritaria".

- A Marga Sanz "Ustedes son de siglas, de nomenclatura, tienen una visión caduca". Representa a un partido que practica un "fundamentalismo prehistórico, fosilizado".

Las propuestas de Camps para su tercera legislatura

- Ahorrar 1.150 millones en 2012. Camps propone un paquete de medidas para reducir el gasto que pasa por reducir consejerías, fijar un programa contrato para altos cargos, disminuir el 15% del gasto corriente y el 30% de las subvenciones y transferencias, así como los fondos para altos cargos, asesores y entes y organismos del sector público.

- Remover el sistema educativo. El dirigente popular propone orientar todo el sistema educativo, desde primaria hasta la universidad pasando por la formación profesional, hacia el empleo. Incorporar, de manera progresiva, el conocimiento del inglés y su utilización como lengua vehicular en todo el sistema formativo, igual que se ha hecho con el valenciano. En este nuevo contexto se pondrán en marcha los centros escolares de iniciativa social (privados) para facilitar la libre elección de centro de los padres.

- Crear empleo para salir de la crisis en dos años. Iniciar inmediatamente una nueva ronda de contactos con los agentes económicos y sociales para identificar trabas que dificultan la actividad económica. Facilitar el acceso de las empresas a la financiación, incentivar el aumento de tamaño de las empresas, estimular un entorno innovador, abrir las puertas a los mercados internacionales y reforzar la proyección para atraer más turismo.

- No subir los impuestos. Establecer exenciones fiscales en los tributos propios de la Generalitat para las nuevas empresas del 100% el primer año y del 50% el segundo. Exigir una reforma fiscal al Gobierno central que incentive la inversión, el ahorro y el empleo.

- Privatización de servicios. Incrementar la cooperación con la iniciativa privada para garantizar y mejorar la calidad de las prestaciones sociales. Para ello se impulsará una mayor participación del sector privado en la gestión, construcción y mantenimiento de los servicios públicos de sanidad, educación, transporte y servicios culturales, entre otros. - Reestructurar el sector público. Camps anunció que esta decisión afectará a unas 80 empresas y entidades públicas de la Generalitat, que se unificarán en dos grupos, uno en el que figurarán las que realizan inversiones y otro en el que se incluirán las que prestan servicios. Además, se centralizará la tesorería de todas ellas y se creará una central de compras que decidirá sobre las ofertas de material, servicios y gastos de asesoramiento.

- Reforma de la ley electoral. El presidente de la Generalitat propuso ayer una reforma del sistema de elección de los diputados a Cortes Valencianas. Camps quiere que se elijan por "circunscripciones uninominales". Una propuesta que ya adelantó hace un año, aunque no pasó del enunciado, y que tiene problemas de encaje constitucional.

- Libertad de elección. En su intervención el presidente anunció que asegurará la libre elección de centro sanitario y médico y ampliará la libertad de elección de centro educativo.

- Trasvases. La exigencia del trasvase del Ebro a la Comunidad Valenciana, del sostenimiento del Tajo-Segura y del trazado alternativo propuesto por el PP para el Júcar-Vinalopó siguen siendo reivindicaciones irrenunciables para Francisco Camps.

- Infraestructuras. La prioridad se centrará en las inversiones que potencien la logística y el transporte ferroviario para convertir la Comunidad Valenciana en una de las plataformas logísticas intermodales más importantes del Mediterráneo.

- Exigencias al Gobierno central. El rosario de reivindicaciones expuesto por Camps ayer es largo. Entre ellas se incluye una mejora de la financiación autonómica, la llegada del AVE a Alicante y Castellón, la ejecución del corredor mediterráneo por ferrocarril, y el trasvase del Ebro.

- Relaciones con las autonomías Mejorar la coordinación con el resto de comunidades autónomas para potenciar la marca España, ahora gobernadas mayoritariamente por el PP; garantizar la unidad de mercado; y homogeneizar las distintas legislaciones para eliminar trabas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de junio de 2011

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