Francisco Vázquez rehuye los elogios del líder del PP
"Como un vecino más de la parroquia". Con esta escueta presentación, el exalcalde de A Coruña Francisco Vázquez llenó ayer hasta los topes el local de la asociación de vecinos de Ouces, en el ayuntamiento de Bergondo, con un mitin minimalista y muy casero. En tono conciliador y con un discurso muy municipalista, el exregidor coruñés quiso templar la caldera política y se alejó de cualquier agria polémica electoral para emplazar a los grandes partidos a enterrar el hacha de guerra y resucitar el espíritu dialogante de los Pactos de la Moncloa.
"Los grandes partidos, incluido el mío, se atacan con cosas ajenas a la política", manifestó Vázquez, que insistió en alejarse "de insultos y descalificaciones" para centrarse en la esencia de la política, que pasa por "explicar" las pequeñas cosas. "En las municipales hay que hablar de lo que hay que hablar. A los vecinos les importa abrir el grifo y que salga el agua", resumió.
El exalcalde coruñés defendió las bondades del municipalismo porque "es la política más real y más próxima" y no quiso entrar a valorar los elogios vertidos en los últimos días por los populares, concretamente por el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, quien alabó su gestión al frente de la ciudad herculina durante más de dos décadas. Vázquez rehusó hacer cualquier comentario que se alejase de los límites de Bergondo y manifestó que nunca había tenido "otra vocación política que la municipal".
Dulce retorno
Rematada su etapa como embajador a en el Vaticano, Vázquez se mostró "feliz" por el "dulce retorno" que lo ha traído de vuelta a su "querida ciudad de La Coruña", y a la casa de Bergondo en la que reside "desde hace 34 años", tal y como le confesó al auditorio. Vázquez no ha participado en ningún acto de campaña en apoyo de su sucesor en A Coruña, Javier Losada.
Acodado en el atril de la escuela unitaria, Vázquez expresó su "satisfacción como vecino" del municipio y se prestó a arropar a la alcaldesa y candidata del PSdeG en Bergondo, Alejandra Pérez. De paso, entre risas, le reclamó una rápida modificación del crédito municipal para "asfaltar una pista" que pasa por cerca de su vivienda. El centenar de vecinos que abarrotaba el local tuvo que abrir las puertas de par en par para que corriera el aire mientras Vázquez se aplicaba en los últimos minutos de su intervención para reclamar un "voto socialista" que le permita a su partido gobernar con una mayoría absoluta "libre de chantajes".
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