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Levantadas lápidas antiguas sin supervisión de Patrimonio

Las antiguas tumbas y panteones de la iglesia de Tosende, en el Ayuntamiento de Baltar (Ourense), fueron levantadas ayer por los operarios de la empresa Vázquez, de la que es propietario un vecino de la localidad. Las obras se realizaron sin la supervisión de ningún técnico de Patrimonio, según fuentes consultadas por este periódico. El trabajo -que, según han indicado testigos y vecinos del pueblo, fue realizado sin presencia de arqueólogo- supuso también la destrucción de parte del muro que rodea a la iglesia. "La excavación fue de más de un metro y medio de profundidad", sostiene un testigo.

Los vecinos de Tosende aseguran, sin embargo, que la obra del levantamiento de la tierra que afectó a las lápidas y al muro fue decidida por el pueblo, con el visto bueno del párroco, y tiene como único objetivo "nivelar el terreno". "Las lápidas se vuelven a poner después en su sitio, no pasa nada", destacan los habitantes, satisfechos con la obra.

Arqueólogos consultados por este periódico sostienen que es necesaria la presencia de uno de estos técnicos cuando se profundiza tanto en la tierra y afecta al movimiento de restos que puedan encontrarse, especialmente dada la antigüedad de las piedras que se levantaron. Los vecinos aseguran que ellos mismos financiaron la obra porque querían "tener un cementerio decente, como lo tienen los demás" y se imaginan, dicen, que tienen autorización de Patrimonio "ya que está el cura de por medio". Este periódico no consiguió contactar ayer con ningún representante de Patrimonio en la provincia ni en la Xunta. Los habitantes de Tosende creen que la iglesia no está catalogada, aunque sí el crucero, a varios kilómetros.Para tener un "cementerio decente, como lo tienen los demás", los vecinos de la parroquia de Tosende, en Baltar (Ourense), financian las obras de nivelación de su camposanto. Pero la zanja de metro y medio que excava la maquinaria y levanta las tumbas y panteones centenarios de la iglesia debería, según los arqueólogos consultados por este periódico, estar supervisada por algún técnico. Los propios vecinos aseguran que se hizo la obra sin arqueólogo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de mayo de 2011