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Reportaje:EN SINGULAR

David Rodríguez, bombero, alcalde y guitarrista

El regidor de Manzaneda, del BNG, toca en Os Cuchufellos

De entre las bandas que conforman la peculiar, y poblada, escena de la pachanga punk con vocación verbenera, Os Cuchufellos es una de las más activas. Y activistas: a ellos pertenece la idea de A Rebusca, un festival de música que se celebra, desde hace dos años y durante un fin de semana de noviembre, en el Macizo Central Ourensano. Pero no toda la bandada de músicos que persigue a través del bravú autóctono la sombra de Mano Negra o los Pogues cuentan entre sus filas con un alcalde. El de Manzaneda, David Rodríguez Estévez, se encarga de la guitarra de los autores de Achegaivos fregueses! (2009).

"El Ayuntamiento y el grupo son mi devoción", se explica, "el trabajo es mi obligación". Operario del servicio de prevención y extinición de incendios, Rodríguez (Manzaneda, 1978) entró en política a los 18 años -en Galiza Nova, la rama juvenil del BNG, su organización- y en Os Cuchufellos casi al mismo tiempo. Pero entre ambas parcelas no existe tanta distancia como parece. "Me metí en Galiza Nova más que nada por inquietudes de izquierdas, que también llegaban del grupo", hace memoria, "y por los temas culturales; me parecía que el Bloque era el partido que más se ajustaba a lo que yo pensaba".

"Alcaldía y grupo son mi devoción", explica, "el trabajo, mi obligación"

"Una empresa que ayudase a fijar población nos daría la vida", concluye

Tras una década de militancia de base en el nacionalismo y de recorrer Galicia a bordo de Os Cuchufellos, que ahora preparan las canciones de su nuevo disco, David Rodríguez formó parte de las listas electorales por primera vez en los comicios de 2007. Como número dos del BNG. La candidatura obtuvo tres concejales y, durante dos años, el bastón de mando recayó en Xosé Antonio Núñez. Los nacionalistas gobiernan en minoría una corporación donde el PSdeG cuenta con dos ediles y la derecha con cuatro. Una enfermedad apartó a Núñez de la alcadía. Entonces, el guitarra de Os Cuchufellos asumió el puesto. Ahora encabeza la lista del Bloque para el 22 de mayo.

En Manzaneda vivían, cuando se proclamó la II República, 3.500 personas. Los últimos datos, de 2010, reducen la cifra a 994. Y el alcalde no cobra dedicación exlusiva. "Intentamos reactivar la oferta cultural, que era prácticamente nula, y la turística", señala David Rodríguez, "el municipio vuelve a estar dinamizado". A Rebusca, que convoca en la época de los magostos a grupos gallegos y portugueses, reunió el pasado año a unas 10.000 personas. En plena montaña ourensana.

Al alcalde le preocupa, además, disociar el turismo del nombre de la única estación de esquí de Galicia. "Esta solo funciona dos meses", se lamenta, "y dependes totalmente de la climatología". Rodríguez enumera las potencialidades que esconde Manzaneda para los visitantes y habla de la etnografía, de las rutas de senderismo, de dos bodegas que producen denominación de origen Ribeira Sacra (uva mencía)... Y del Entroido. "Es uno de los más arraigados de la provincia de Ourense", se ufana, "y este año salieron de día todas las parroquias". Los fulións recorren, al ritmo de su percusión hipnótica, las aldeas del lugar con las mázcaras, tocadas de corona con cintas de colores vistosos, y atraen a lugareños y curiosos. "Este año hemos llevado a Euskadi una exposición de fotografías sobre nuestro Entroido, que después estará en A Coruña", comenta.

Pero no todo el panorama pinta igual de bien. El regidor es consciente de los problemas de un pueblo en cuyo término municipal hay altitudes de 290 metros (la mínima) y de 1.778. "Nuestra principal necesidad es una buena carretera", dice sin dudar un minuto, "que nos una con la general que baja de Trives". En opinión de Rodríguez, sin buenas comunicaciones "es difícil" casi todo. De hecho, el equipo que él dirige se ha esforzado en llevar Internet a todos los núcleos del ayuntamiento. "Hubo debate, porque solo tres o cuatro teníamos conexión, y nos formulamos si era necesario", reconoce, "ya llevamos más de cien altas". Os Cuchufellos, por cierto, son un grupo que se mueven como pez en el agua por el universo web.

"Lo que nos daría la vida sería una pequeña empresa que ayudase a fijar población aquí", añade. Una cooperativa agrícola, una residencia de la tercera edad de propiedad municipal, un taller de aluminio, las bodegas o un almacén de materiales de construcción emplean a los asalariados del lugar. "Últimamente ha habido parejas de entre 20 y 40 años que se casaron y se han instalado aquí", comenta esperanzado.

El alcalde cuchufello, pese a la devoción por la cosa pública, nunca olvida su deber guitarrístico. "Resulta difícil compatibilizarlo", reconoce. Aunque, de momento, lo va consiguiendo. Os Cuchufellos tocan la víspera de las Letras Galegas en el local de la asociación cultural A Rebusca, en Manzaneda.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de mayo de 2011