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EL SUMARIO DE LA OPERACIÓN ORQUESTA

Constructores de la Costa da Morte pactaban los amaños de concursos

Los contratos se decidían en comidas de alcaldes con los empresarios - Los empresarios se respaldaban con ofertas en falso

Muchos negocios se fraguan deleitando el paladar. Las comidas de negocios son fundamentales para captar clientes y trabajo en el sector privado. Pero no debería serlo en el público. La investigación judicial de la Operación Orquesta, que destapó una trama de corrupción en tres ayuntamientos de la Costa da Morte, revela la afición de los constructores de Muxía, Daniel Ogando, padre e hijo, a pagar reiterados y caros almuerzos a todo cuanto alcalde, edil, funcionario o técnico municipal hubiese "con capacidad de decisión en la adjudicación de obras públicas", destaca el juez de instrucción de Corcubión, Andrés Lago Louro. Y censura la disposición de cargos públicos y funcionarios a ir a celebraciones gastronómicas en las que los constructores no reparaban en gastos.

Los Ogando incluso contrataban músicos para amenizar las reuniones

Regalos y comidas eran "la forma de entrar", le dijo a su hijo el constructor

Tras pactar una obra, se presentaban otras empresas para encubrirse

"Tengo una invitación de un contrato de esos que no es para ti"

A 2.300 euros ascendió la factura, según declaró ante el juez Ogando padre, de la multitudinaria "comida de empresa con políticos y técnicos" que el constructor organizó el 11 de diciembre pasado en su restaurante predilecto de Fisterra. Invitó a alcaldes, ediles -tanto del PP como del PSOE-, funcionarios y técnicos de 10 ayuntamientos de A Coruña. Asistieron cargos o empleados de seis corporaciones (Cee, Fisterra, Muxía, Noia, Lousame y Ordes), como prueba el amplio reportaje fotográfico realizado por la unidad de delincuencia económica y fiscal de la policía nacional sobre los comensales de ese gran almuerzo.

Los Ogando incluso contrataron a dos músicos para amenizar una fiesta que tampoco se perdió un arquitecto, jefe de servicio de la Consellería de Educación. "La plana mayor de A Coruña", presumió el constructor al cursar por teléfono las invitaciones. Muchos declinaron por problemas de agenda, no por apetencia. Acudieron los alcaldes de Fisterra y Lousame, ambos del PP, el teniente de alcalde de Ordes, de Terra Galega, y funcionarios de ayuntamientos gobernados por el PSOE, como la secretaria de Muxía o el aparejador de Noia.

La práctica se convierte en delictiva cuando, como aparece reflejado en múltiples ocasiones, hay pruebas, gracias a las escuchas policiales, de que los constructores cierran con autoridades municipales en torno al mantel de un restaurante la adjudicación de alguna obra pública. Antes incluso de que salga anunciada su licitación.

En el caso Orquesta, las comidas son uno de los pilares del tráfico de influencias. Un delito penal del que están acusados más de 20 imputados en esta trama, entre alcaldes y concejales de Obras de Cee, Fisterra y Mazaricos, además de los secretarios y aparejadores municipales. Y aunque el sumario se ciñe a estos tres ayuntamientos, las estrategias de los Ogando para hacerse con una gran cartera de obras públicas son una práctica extendida y habitual en el ámbito local. Así lo desvelan diálogos entre empresarios recogidos en escuchas policiales. Es frecuente organizar comidas con políticos y también, tras apalabrar una obra con un alcalde, amañar luego con otros empresarios las "invitaciones" a obras públicas. Es decir, los presupuestos que optan a esa contratación para presentar ofertas en falso que arropen a la amañada. Otro constructor, Francisco Casal, acaba de ser imputado por esta razón en la Operación Orquesta.

Los Ogando pagaban a los ediles por obtener, previo amaño, obras públicas con sobornos en metálico, caros regalos, comidas en buenos restaurantes y favores diversos que dan réditos electorales a los alcaldes, como sufragar gastos de las fiestas locales o dar empleo a quienes diga el edil. Invitar a las autoridades municipales a comer es "la forma de entrar", explica Ogando a su hijo cuando este buscaba hacerse con contrataciones de Fisterra. "Seremos 11 o 12, pero si viene Elario que pague él, que anda intentando joderme el chollo en Fisterra", dice Ogando al restaurador al encargarle, en septiembre, otra comida con alcaldes y ediles. El sumario incluye reportaje fotográfico de ese almuerzo.

Un mes antes, en agosto, Ogando hijo llama a su padre para informarle de que está "comiendo con el alcalde, Santi y Moncho". Y le anuncia: "Le dieron el campo de fútbol". Los comensales, hoy todos ellos acusados, son, además del constructor, el regidor y los tenientes de alcaldes de Fisterra, todos del PP. Y fue ante un plato de comida como se decidió la adjudicación, un mes antes de aprobarse oficialmente, de la instalación de césped artificial por importe de 345.000 euros. Otro día, Ogando hijo, tras comer con el alcalde y el aparejador de Mazaricos, llama a su secretaria desde el ayuntamiento para dictarle los datos necesarios para presentarse a una obra de 93.000 euros que le sería adjudicada.

Ogando padre, en conversación con un carpintero, explica los beneficios de las comidas. Tiene que ir ese día "a comer con los de la corporación de Brión, con el alcalde" (del PSOE). "Nosotros hace años que empezamos comiendo con ellos. Ellos también nos invitan, montan allí una carpa para los amigos y por ahí van alcaldes, es normal, es trabajo también. Tienes que ir porque, aunque di que ahora no me hace falta pedirles favor ninguno, a lo mejor un día me hace falta algún chollo y así siempre te atienden mejor". "¡Hombre claro! Es muy normal", asiente el carpintero.

Otra de las "invitaciones" bajo sospecha, por ilegales, son las que los empresarios amañan entre sí para optar a "un negociado sin publicidad" apalabrado de antemano. Son para obras de menos de 200.000 euros y es el gobierno local, tras "invitar" a tres empresas de su elección, el que decide quién se la lleva. Las del Plan E, al establecer contrataciones directas sin concurso, abrieron la puerta a múltiples casos, como los que recoge el sumario de la Orquesta, en los que los constructores se ayudan para presentar presupuestos amañados y ficticios. "Mira, tengo unas invitaciones de esas de una obra que no es pa ti", le dice un empresario a Ogando para una carretera en Lousame. En el registro de Construcciones Ogando, el día de la detención de sus dueños, los agentes intervinieron una carpeta titulada "Invitaciones obras: Mazaricos, Fisterra, Muros, Zas, Dumbría, Porto do Son, Cee, Muxía, Corcubión".

El sumario de la Operación Orquesta

- Ayuntamiento de Cee. El alcalde, Ramón Vigo, por el partido Independientes de Cee. Está en libertad provisional (pagó 23.000 euros de fianza) y se le imputan seis delitos: cohecho, tráfico de influencias, malversación, delito contra Hacienda, falsedad documental y prevaricación. Se le acusa de acceder de forma fraudulenta a subvenciones públicas y transgredir la ley de contratación de obras públicas para adjudicarlas a cambio de sobornos y favores.

- El edil de Obras y Servicios, Juan Bautista Areas Lestón, acusado de cohecho, también está en libertad provisional. Otros imputados son la secretaria, dos funcionarios, el arquitecto de la Casa da Cultura y la secretaria personal del alcalde, Pilar Iglesias Lema.

- Ayuntamiento de Fisterra. El regidor, José Manuel Traba, del PP, y sus dos tenientes de alcalde responsables de Urbanismo están en libertad provisional acusados de prevaricación, cohecho y tráfico de influencias. Otros imputados son el secretario del Ayuntamiento y el arquitecto.

- Ayuntamiento de Mazaricos. El alcalde, José Manuel Santos Maneiro, del PP, está en libertad provisional, imputado por los delitos de cohecho, prevaricación y tráfico de influencias. También la secretaria municipal y el aguacil. Acusan por tráfico de influencias al teniente alcalde de Obras y al arquitecto.

- Construcciones Ogando. Sus propietarios, Daniel Ogando, padre e hijo, eludieron la cárcel tras pagar una fianza de 10.000 euros cada uno. Están acusados de cohecho y tráfico de influencias por amañar adjudicaciones de obras públicas con la complicidad de políticos y funcionarios municipales a los que obsequiaban con sobornos.

- Jorge Lago López, agente artístico, en libertad provisional. Está acusado de ser el intermediario, a cambio de comisiones, entre el alcalde de Cee y los constructores imputados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de abril de 2011

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