España examinará a más bancos que Alemania, Francia e Italia juntos

Un Estado alemán se rebela ante el miedo a que su entidad suspenda las pruebas

Las pruebas de resistencia europeas a la banca de este año volverán a tener un claro sabor español. De las 90 entidades que se examinen, 24 serán bancos y cajas españoles, que podrían aumentar a 25 porque el listado facilitado ayer por la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) aún no contempla la ruptura de la fusión de Banco Base. De este modo, habrá más entidades españolas que de los tres mayores países de la zona euro juntos: Alemania, Francia e Italia. España vuelve a ser así el único país que examine a virtualmente todo su sector financiero, mientras que otros se conforman con superar el umbral mínimo del 50% que exige la Unión Europea, dejando al margen a algunas de las entidades más problemáticas.

Las pruebas de resistencia europeas exigirán una solvencia del 5%
Solo cinco entidades se han sumado al examen del año pasado
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Francia y Reino Unido solo examinarán a cuatro entidades, mientras que Italia hará las pruebas a cinco bancos y Alemania, a 13. Solo cinco entidades se han sumado a las pruebas en relación con las del año pasado, mientras que algunas han desaparecido como consecuencia de las fusiones.

Las nuevas pruebas endurecen la definición de solvencia, que pasa a comprender solo el capital, reservas y ayudas estatales, con los ajustes correspondientes. Quedan fuera las participaciones preferentes y otros instrumentos similares, que se admitían el año pasado. La definición tiene algunas diferencias técnicas con la que será aplicable desde 2013 en función de la nueva normativa internacional (Basilea III), pero la EBA sostiene que ambas son cercanas y que no se puede asegurar que una sea más estricta que otra sino que depende de los casos.

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El cómputo será bastante homogéneo para toda Europa y se exigirá que las entidades pasen las pruebas con un 5% de solvencia. En 2010 se permitió a los reguladores nacionales usar sus definiciones de capital y se aplicaron criterios más laxos, sobre todo en algunos países. La credibilidad de las pruebas quedó en entredicho porque los bancos irlandeses las aprobaron y luego afloraron pérdidas que han hecho necesario el rescate del Estado irlandés.

La nueva definición de solvencia pone en apuros a algunas entidades regionales alemanas que tienen las llamadas "participaciones silenciosas" de carácter público, pues estas no computarán como capital. Eso puede dejar en evidencia la debilidad del sistema financiero alemán y amenazar a Nord LB (Norddeutsche Landesbank) o Helaba (Hessen-Thüringen), que a diferencia de West LB, HSH Nordbank o LBBW no recibieron una inyección de capital público. El miedo a que las pruebas minen la credibilidad en la solvencia de Helaba llevó ayer al Estado de Hesse a rebelarse y a plantearse recurrir las pruebas en los tribunales por "amenazar la existencia de Helaba", según un portavoz citado por Reuters.

La definición de capital (core Tier 1) que se usará en las pruebas de resistencia es bastante parecida a la que ha usado el Banco de España para medir el capital principal. La nueva legislación española exige un capital principal del 8% (que sube al 10% en las cajas no cotizadas sin inversores privados y dependencia de la financiación mayorista), pero ese nivel se exige en condiciones normales. Según esos criterios, las necesidades de recapitalización del sistema financiero español eran de unos 15.000 millones de euros.

La agencia de calificación Moody's, considerada uno de los responsables de la crisis financiera internacional por el Congreso de EE UU, calculó unas necesidades de capital mucho mayores para la banca española, pero lo hizo mezclando unos escenarios de estrés con las exigencias legales españolas para escenarios normales. Así, Moody's exigía a la mayoría de las entidades españolas niveles de solvencia del 10% en situación de estrés, es decir, el doble de lo que van a exigir las pruebas europeas.

Los bancos que suspendan las pruebas, cuyos resultados se conocerán en junio, deberán ser recapitalizados. Los Estados deben tener mecanismos preparados para garantizarlo.

Las pruebas exigirán en el caso español capital suficiente para aguantar con una solvencia superior al 5% dos hipotéticos años más de caída del producto interior bruto, del 1% en 2011 y del 1,1% en 2012. Además, el escenario más adverso español contempla una subida de la tasa de paro hasta el 22,4% en 2012 y la entrada de España en deflación en ese año.

En los mercados financieros, el escenario más negativo para España prevé una subida de 165 puntos básicos de la rentabilidad de la deuda soberana, hasta el 6,6%, y una caída del 20,7% de la Bolsa. En cuanto al mercado inmobiliario, la caída de precio de la vivienda que se contempla para España en el escenario más agresivo es del 12,3% en 2011 y del 11% en 2012. Los precios de otros activos inmobiliarios se desplomarían un 29% en 2011 y un 24,9% en 2012.

Sobre la firma

Miguel Jiménez

Corresponsal jefe de EL PAÍS en Estados Unidos. Ha desarrollado su carrera en EL PAÍS, donde ha sido redactor jefe de Economía y Negocios, subdirector y director adjunto y en el diario económico Cinco Días, del que fue director.

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