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Crónica:CICLISMO

Todo se tambalea, salvo Contador

Fiel a sus costumbres, el ciclista de Pinto sigue ganando todo lo que corre: ayer, la Volta

Hace seis años justamente, la gente, la afición, empezó a saber quien era Alberto Contador cuando le vio ganar, destacado, en la cima de Pal, una estación de esquí en Andorra. Era entonces la etapa reina de la Setmana Catalana. Fue entonces la primera prueba por etapas que inscribía en su palmarés. El miércoles pasado la afición, la gente, siguió aprendiendo quién era Alberto Contador, cuando le vio ganar, solo, destacado, en la cima de Pal. Era la etapa reina de la Volta a Catalunya, la carrera que ayer concluyó con, evidentemente, su victoria, la 17ª en la general final de una carrera por etapas. Y entre los 17, los más gordos, la trilogía sagrada de Tour (tres veces), Giro y Vuelta. "Ha sido una prueba durísima", dijo Contador.

"Cuando voy a las carreras es para disputarlas al cien por cien", dice Contador

El ciclismo, dicen todos sus agentes y comprueban todos sus pacientes, vive unos años en terremoto continuo. Un temblor incesante que ni termina ni rompe, un estado de incertidumbre crónico en el que hay muy pocas certezas. Una de las escasas, sólida como una roca en medio del vendaval, es, evidentemente, la figura de Alberto Contador, firme e inamovible en sus hábitos, fijo en el ojo del huracán que le rodea. Solo a la espera de que la inevitable catarsis ponga definitivo punto final a la tragedia que vive, una peripecia iniciada, como mandan los clásicos griegos, por un error involuntario del héroe.

Mientras la polémica, los abogados, los despachos, los medios, se desgañitan a su alrededor; mientras en el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) empiezan a ponerse en marcha los mecanismos de la justicia y empiezan a recibirse alegaciones y defensas; mientras descubre, no sorprendido, pero sí emocionado, que su pelea ante los comités, las idas y venidas de su problema con el clembuterol, le han convertido en un héroe popular más querido -eso decían las pancartas que le saludaban desde las cunetas catalanas-, convertido en el inocente que lucha contra la injusticia con todas sus fuerzas, él sigue a lo suyo, fiel a sus hábitos, que son tan saludables como solo la victoria puede serlo. Hace lo que lleva haciendo desde que en 2003, cuando tenía 20 años, destacó en una contrarreloj de la Vuelta a Polonia: ganar.

La línea que comenzó entonces alcanzó un nuevo escalón ayer, con la victoria final en la primera Volta a Catalunya que disputaba en su vida. No era una Volta cualquiera, sino la Volta del Centenario, los 100 años de vida de la carrera más antigua del calendario español. "La Volta tiene una gran historia", dijo el corredor de Pinto, de 28 años. "Hasta ayer no había visto los nombres de los que la han ganado, pero ahí están Merckx, Anquetil, Gimondi u Ocaña". Ahí está él mismo, engrandeciendo el historial de la carrera, pues a ese nivel ya se mueve, el de uno de los mejores corredores de la historia en pruebas por etapas.

"Lo que me gusta es competir y cuando voy a las carreras es para disputarlas al cien por cien", dijo Contador. "A la Volta vine a probarme, el miércoles me encontré muy bien en Andorra y conseguí ganar. Por eso estoy contento, y por mi equipo". En el podio de Barcelona le acompañaron su excompañero en el Liberty Michele Scarponi, escalador italiano, y el irlandés Daniel Martin, sobrino de Stephen Roche (hijo de la hermana del único ciclista de la historia que ha ganado en la misma temporada Giro, Tour y Mundial, en 1987). Perdió su segunda plaza por retirada en un podio, y una general, dibujado ya en la subida a Pal, el estadounidense Levi Leipheimer, quien fue ingresado el sábado por la noche en un hospital con una obstrucción intestinal, una enfermedad recurrente en el veterano corredor, herencia no bienvenida de la coz de un caballo en la tripa cuando niño.

El gran objetivo para 2011 de Alberto Contador, si los tribunales no lo impiden, es demostrar, en contra de la opinión de sus colegas, que se pueden ganar Giro y Tour en el mismo año. Lo hizo Pantani en 1998, y antes Miguel Indurain en 1992 y 1993. Antes de la corsa rosa (7 a 29 de mayo), Contador participará en la Vuelta a Castilla y León (13 a 17 abril, la carrera que junto al Tour, más veces ha ganado, tres) y la Flecha Valona (20 de abril), la clásica de un día que más se adapta a su perfil (en 2010 solo Purito y Evans le pudieron en el muro de Huy).

Mientras, los clasicómanos del pavés siguen su crescendo camino del Tour de Flandes y la París-Roubaix. Cancellara ganó el sábado el E3 de Harelbeke (tras cambiar de bici por pinchazo) y ayer Boonen se impuso en la Gante Wevelgem al sprint. En el Critérium Internacional, en Córcega, actuaban más hombres Tour: Fränk Schleck aguantó en la contrarreloj y se impuso con 13s sobre Kiriyenka, el bielorruso del Movistar.

Números que apabullan

- 17 las carreras por etapas que ha ganado: 3 Tour y Vuelta a Castilla y León; 2 Vuelta al Algarve, al País Vasco y París-Niza; 1 Giro, Vuelta a España, a Murcia, Setmana y Volta a Catalunya.

- 33 las victorias de etapa.

- 20 la edad que tenía cuando consiguió su primera victoria profesional (la contrarreloj de la Vuelta a Polonia de 2003).

- 14 los podios de su carrera (al margen de las victorias generales): 2 Dauphiné Libéré, 1 Vuelta al País Vasco, Romandía, Murcia y Castilla y León.

- 1 los campeonatos de España: contrarreloj 2009

- 28 los años que tiene el ciclista nacido en Pinto

- 4 los directores que han guiado sus pasos: Manolo Sáiz, Johan Bruyneel, Giuseppe Martinelli y Bjarne Riis.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 28 de marzo de 2011

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