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Los casos de sarampión detectados se multiplican por diez en dos años

El brote de Sevilla suma 229 afectados y el de Granada, que sigue activo, 89

El brote de sarampión que se inició a principios de enero en Sevilla alcanza ya los 229 afectados, según los últimos datos recogidos por la Consejería de Salud el pasado viernes. Son casi diez veces más que todos los registrados en Andalucía en 2009 (24 casos). Este brote llega, además, mientras sigue activo el detectado en octubre en Granada, que ya suma 89 afectados. En total, en los brotes de Sevilla y Granada se han diagnosticado 318 casos, tres veces más que los registrados en toda España hace dos años (91).

Los datos mantienen en alerta a la Consejería de Salud, pero sus responsables descartan que este repunte sea una marcha atrás en los pasos dados en las últimas décadas para eliminar la enfermedad. "Era previsible que hubiera brotes. No es una vuelta a la situación de epidemias extendidas por toda la población que había hace unas décadas", sostiene José María Mayoral, jefe del servicio de epidemiología de Salud. Pero estos brotes sí ponen en evidencia que sigue habiendo núcleos de población no vacunada contra el sarampión y ahí es donde se centra ahora el trabajo de los responsables de salud pública.

Salud sostiene que era "previsible" que hubiera brotes y que no es "volver atrás"

La cobertura de la vacuna triple vírica (sarampión, rubeola y parotiditis) supera en Andalucía el 95%, la tasa a la que se considera que la población está protegida. El problema, explica Mayoral, es que hay "bolsas de no vacunados dentro de una población de vacunados". Lo más llamativo del brote de Granada no fue el número de afectados, sino que los padres se negaran a vacunar a sus hijos, hasta el punto de que la Junta recurrió a un juez para imponer la inmunización.

En Sevilla la enfermedad ha encontrado también un caldo de cultivo en población mal vacunada, pero la situación es "completamente distinta" a la de Granada y Salud no se plantea la vacunación forzosa. "Allí era una cuestión más ideológica. Aquí hay algunas personas que por deconocimiento o incluso por miedo al acto mismo de la vacunación no han inmunizado a los niños", explica Fermín García, técnico en vacunas de la Junta y pediatra del distrito Aljarafe, donde se originó el foco.

El brote de Sevilla, por el que tres niños han requerido hospitalización, ha desencadenado cuatro agrupaciones de casos, todas relacionadas entre sí. La primera empezó el 3 de enero en San Juan de Aznalfarache y suma 107 afectados, con una edad media de 13 años. A los pocos días se detectaron los primeros contagios en la capital, donde se han dado 45, concentrados en tres barrios: Letanías (17 casos), La Plata-Palmete (12) y Polígono Sur (16). Además, se han diagnosticado casos esporádicos "en múltiples municipios de la provincia", explica el jefe de epidemiología.

En las cuatro zonas donde se concentran los casos persisten núcleos de exclusión social donde la tasa de vacunación está por debajo de la media. "En algunos sitios nos estamos encontrando a un 40% de niños desprotegidos", advierte Fermín García, que ilustra con una anécdota vivida en su consulta hace unos días las dificultades con las que se encuentran las campañas de vacunación en algunas zonas. "Vino una familia con cinco hijos, todos sin vacunar y próximos al foco. Les convencemos de que les inmunicen y, cuando la enfermera sale de preparar las vacunas, se habían marchado. Ha habido que ir a buscarles a su casa, pero al final se ha conseguido", cuenta García, que destaca el papel de los enfermeros y los trabajadores sociales. "Están haciendo una labor de captación en zonas donde es difícil hablar de vacunas".

Desde que se inició el brote, la Junta ha adelantado la primera dosis de la vacuna (que se suministra a los 15 meses) para inmunizar a los bebés de más de seis meses y ha revisado los calendarios de vacunación de los censados en esas zonas y de los alumnos y profesores de los colegios e institutos afectados. Así, sólo en relación con el brote de San Juan, han sido vacunadas más de 450 personas, que ya quedan inmunizadas de por vida contra el sarampión. El jefe de epidemiología saca una lectura positiva de estos brotes: "No son deseables, pero al menos sirven para inmunizar a población que formaba parte de esas bolsas desprotegidas, lo que ayuda a avanzar en la eliminación de la enfermedad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de marzo de 2011