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La crisis del euro

Portugal anuncia otro ajuste para alejar el rescate y contentar a la UE

El recorte suma 5.000 millones en tres años y comprende una contribución especial para los pensionistas que ganen más de 1.500 euros al mes

El Gobierno portugués anunció ayer un nuevo paquete de medidas de ajuste económico, que incluyen un recorte en las pensiones, con el objetivo de ahorrar más de 5.000 millones de euros los próximos tres años. El ministro de Finanzas, Fernando Teixeira dos Santos, presentó el plan de austeridad como un paso más para cumplir e ir más allá de los compromisos con la Unión Europea de rebajar el déficit público portugués al 4,6% del PIB a finales de este año y al 3% en 2012. Concretamente, las medidas pretenden un ahorro adicional del 0,8% del PIB este año, del 2,5% en 2012 y del 1,2% en 2013. Con este catálogo de buenos propósitos el primer ministro, José Sócrates, llegó a Bruselas para asistir a la reunión del Eurogrupo, confiado en alejar el fantasma de una intervención del Fondo Europeo de Estabilización Financiera y del Fondo Monetario Internacional.

La canciller Merkel aplaude las medidas y dice que serán "de gran ayuda"

El ala izquierda de la oposición califica el plan de "descenso a los infiernos"

Teixeira dos Santos aseguró que el nuevo paquete ha sido diseñado para calmar la tensión en los mercados. Y sin embargo, la presión no deja de subir: la prima de riesgo -la diferencia entre los intereses que pagan los bonos portugueses a 10 años y los alemanes- volvió a crecer ayer, aunque con mayor moderación que en anteriores jornadas. Lo más preocupante es la tensión en la deuda a más corto plazo: los bonos a dos y cinco años protagonizaron ayer una escalada sensacional, que indica que los inversores desconfían cada vez más de las posibilidades de Portugal de esquivar un rescate o puede que incluso una reestructuración de su deuda. Los bonos a cinco años rozan ya un tipo de interés del 8%; la deuda a 10 años paga en torno al 7,5%.

La principal medida del nuevo plan de ajuste contempla un recorte de las pensiones, en línea con el que el Gobierno decretó el año pasado en los salarios de los funcionarios públicos, de las indemnizaciones por despido y la reducción del copago de los medicamentos. Teixeira dos Santos describió el plan como una "contribución especial de carácter extraordinario". El recorte, que oscilará entre el 3,5% y el 10%, según la cuantía de las pensiones, afectará a los jubilados que ingresan más de 1.500 euros al mes. La oposición de izquierda se apresuró a calificar la nueva decisión gubernamental de "descenso a los infiernos", pero la canciller alemana, Angela Merkel, aplaudió la medida y aseguró que será "de gran ayuda" en la negociación para flexibilizar y ampliar el fondo de rescate en la cumbre de finales de marzo.

Portugal necesita "eliminar cualquier duda de que las metas de reducción del déficit van a cumplirse", según su ministro de Finanzas. El objetivo es lograr en los dos próximos años una reducción del gasto público del 2,4% del PIB (1,6% en 2012 y 0,8% en 2013), y un aumento de los ingresos del 1,3%. El Gobierno ha anunciado, asimismo, una reducción de los servicios y fondos autónomos de un 10%, y la obtención de ingresos adicionales a través de concesiones o venta de patrimonio inmobiliario de la Administración.

Habrá una reducción de gastos en medicamentos y subsistemas públicos de salud, mayor racionalización de la red escolar y otras medidas de control de costes operacionales de la Administración. La tijera afectará también a las empresas públicas y a las transferencias a Ayuntamientos y regiones autónomas (Azores y Madeira). Habrá también reformas en el mercado de trabajo, con un recorte en los subsidios y la limitación temporal de las prestaciones a 12 mensualidades.

En el capítulo de aumento del ingreso, destaca la revisión y limitación de los beneficios y deducciones fiscales, que significará un aumento del impuesto sobre la renta y del equivalente al impuesto de sociedades, la racionalización de la estructura del IVA que el Gobierno ya aumentó el año pasado en dos puntos (del 21% al 23%) y la actualización de impuestos específicos al consumo. El ministro de Finanzas declaró la voluntad del Ejecutivo de combatir la economía sumergida y la evasión fiscal.

Al igual que Merkel, la Comisión Europea aplaudió el nuevo paso dado por Portugal. Según el comisario Olli Rehn, las medidas serán "suficientes" para alcanzar las metas de déficit. Rehn dijo estar satisfecho por el compromiso del Gobierno de Sócrates de llevar a cabo "amplias reformas estructurales, concretamente en el mercado laboral y en el sector financiero".

Portugal, con un Ejecutivo socialista en minoría, cerró 2010 con un déficit público del 7% del PIB. Su economía ha sufrido una recaída en el último trimestre, y caerá el 1,3% este año, según las previsiones oficiales. El paro ha escalado del 8% al 12% durante la crisis, y los analistas destacan que la falta de competitividad es su principal talón de Aquiles. Pero el problema actual son las presiones a las que se ha visto sometida la deuda lusa en los mercados, que puede abocar al Ejecutivo a solicitar el rescate. El Gobierno se resiste ante el mal resultado que han dado las ayudas en los casos de Irlanda y Grecia. Pero la tensión no cede.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de marzo de 2011