José Conde, la sonrisa y la voz del eterno secundario
Muy presente en cine y televisión, actuó en decenas de series

Si José Conde hubiera cruzado el charco y hecho las Américas en Hollywood, podría haberse convertido perfectamente en el Don Draper de Mad Men. Al menos, la planta la tenía. Era alto, guapo, con una sonrisa irresistible enmarcada en una cara muy masculina que le sirvió para compaginar su carrera de actor con la de modelo. Además, poseía una voz inconfundible que, en más de una ocasión, se convirtió en un plus para conseguir papeles sobre las tablas del teatro en obras como Electra, Don Juan, Políticamente incorrecto y Que viene mi marido.
Se llamaba José Antonio Conde Cid y nació en Ourense en 1955, pero ya se sabe que en el oficio que eligió todo ha de resultar pegadizo y comercial por lo que decidió reducir su nombre para ser más fácilmente reconocible. El intérprete dominaba el inglés y el italiano; había estado casado y tenía dos hijos.
Debutó como actor en el mundo de las series de televisión con Ala Dina. Su segundo trabajo relacionado con las series le hizo aparecer en Brigada central en el año 1989. Pero uno de los papeles que más relevancia y repercusión le aportó en la pequeña pantalla fue el que protagonizó en la serie Médico de familia, donde interpretaba a un médico homosexual compañero de ambulatorio del actor protagonista y empresario Emilio Aragón.
A José Conde no le abundaron las oportunidades de poder realizar papeles protagonistas, pero fue un secundario muy presente tanto en la televisión, el cine y el teatro. Actuó en capítulos sueltos de series como Amar en tiempos revueltos, Herederos, Aquí no hay quien viva y El Comisario, entre otras muchas. Entre sus últimos trabajos figuran las series Sin tetas no hay paraíso, UCO, La hora de José Mota y 23-F: Historia de una traición.
En la gran pantalla intervino en películas como La conjura de El Escorial, Las ratas, La isla del infierno, Malena es un nombre de tango, Corazón de bombón, Capitán Escalaborns y Óscar, el color del dinero, entre otras. Colaboró con directores como Álvaro Sáenz de Heredia, Carlos Benpar y Javier F. Caldas.
Hace un mes, José Conde desapareció sin dejar rastro. El viernes unas chicas que hacían botellón en un edificio abandonado en la zona de Arturo Soria -donde vivía el actor en Madrid- encontraron su cuerpo sin vida. Su familia ha preferido no dar datos sobre su biografía y su muerte.

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