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"Es difícil decir qué errores pudimos cometer"

Mourinho se va "tranquilo" de Pamplona, pero reconoce que "estos tres puntos perdidos pesarán más que otros"

El Reyno de Navarra suele ser un recinto animoso donde resuenan ecos de cánticos folclóricos. Lo pueblan gentes pasionales, pendientes de los detalles del partido hasta extremos microscópicos. El ruido de los altavoces hace su contribución. Ayer empezaron atronando con Poker Face, de Lady Gaga, mientras el fondo donde se instalan los Indargorri, los ultras, cantó contra José Antonio Camacho, el técnico de Osasuna, invitándole a marcharse con los madridistas: "¡Vete con ellos, Camacho; vete con ellos!". Así empezaron. "Me gritan desde el principio de la temporada", se encogió de hombros el murciano. Ni el 1-0 impidió a esos radicales acabar irritados: "¡Camacho, kampora!", "¡Camacho, muérete!".

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Fue un mal día para ser entrenador en Pamplona. Sobre todo, para José Mourinho, el del Madrid, que explicó al final el encuentro consciente de la dificultad de la empresa que le espera: el Barça ya lleva siete puntos de ventaja y no desperdicia tales rentas. Hace dos semanas, ya lo admitió en otra conferencia de prensa: "Si nos ponemos a más de seis, la Liga estará acabada".

"La Liga se pierde acumulando puntos perdidos", musitó ayer Mourinho, ojeroso y más aplacado que otras veces. Después de dos meses de conflictos dentro del club, casi todos propiciados por él, no encontró argumentos que justificasen el mal juego del Madrid, pero eludió dar la Liga por perdida. "Estos tres puntos pesarán más que los dos que nos dejamos en el campo del Levante o en el del Almería", ponderó; "ahí es donde se pierden los objetivos. Hemos perdido sin merecerlo. Pero el adversario trabajó hasta los límites de sus fuerzas y merecía un resultado positivo. El árbitro ha hecho un trabajo buenísimo. Mis jugadores tenían que hacer un trabajo de otro mundo, pero en estas condiciones ha sido difícil. Lo han hecho con dignidad y... punto. Es nuestra segunda derrota y la situación es mucho más difícil respecto al Barça".

Mourinho se mostró conforme con la entrega del Madrid: "Siempre digo a mis jugadores que no me gusta perder si regalas situaciones al rival, si no luchas, si estás relajado y no comprometido... Hemos perdido contra un equipo que se ha dejado todo, que ha tenido una semana para preparar el partido. En el primer tiempo hemos empezado mal, pero fuimos superado a Osasuna con los minutos. En la segunda parte estábamos haciéndolo cuando nos metieron el gol. Un gol que no parecía que nos pudieran hacer porque no habían tenido ocasiones. Psicológicamente, se nos han puesto muy difíciles las cosas. Los recogepelotas nos escondían los balones... Pero, bueno, no tengo nada que reprochar. Me voy tranquilo".

"En Pamplona ganas si juegas sólido y marcas", adujo Mourinho, argumentando así su alineación de dos especialistas defensivos como Khedira y Lass en el centro del campo, sin Xabi Alonso, que tenía gripe, y sin probar con Granero: "El problema es que no hemos tenido la oportunidad de marcar. En el segundo tiempo tuvimos ocasiones, pero en este tipo de campos, cuando el adversario marca primero, es muy difícil. Enhorabuena a ellos".

Alguien insistió a Mourinho para que explicase su decisión de alinear a Khedira y Lass para reforzar una defensa que se dejó sorprender en la jugada del tanto de Camuñas. "Debo verlo mejor en la televisión porque no es una jugada fácil de memorizar", dijo antes de transferir la responsabilidad de la defensa al ataque. "Solo diré que hemos mantenido nuestra portería a cero muchas veces en los últimos partidos: contra el Sevilla, el Mallorca, el Atlético... Estamos jugando sólidos. No sé si el gol vino de un balón perdido, de un contragolpe... Un gol no es dramático, pero, normalmente, tenemos que marcar. Benzema y Cristiano han tenido dos ocasiones y entre Ricardo y los defensas de Osasuna las han evitado".

"Es difícil decir qué errores pudimos cometer", concluyó el técnico; "en este campo ganan muy pocos. El Barça lo hizo gracias a una jugada decisiva que el árbitro no señaló con 0-0. El terreno es pequeño, ellos se meten atrás, presionan mucho, tiran balones arriba, juegan bien el primer balón y también el segundo...".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 31 de enero de 2011