Reportaje:Empresas & sectores

El seguro vuelve a casa

La entrada de Mutua en VidaCaixa es el último ejemplo de la tendencia de la banca a ceder el 50% de esta actividad

Bancaseguros, o como la llamaban los iniciados, Banqueassurance, llegó a suponer en los noventa, cuando se puso de moda, una amenaza seria para las aseguradoras. Con sus redes de miles de oficinas y millones de clientes cautivos, parecía que la banca se haría con buena parte del negocio, algo que ocurrió en el ramo de vida, en el que los grandes bancos españoles están entre los primeros vendedores de estos productos. Pero de repente las cosas parecen haber cambiado. Las dificultades financieras de la banca, en especial de las cajas, está haciendo que estas entidades estén cediendo parte de este negocio a las grandes aseguradoras.

Dicen en el sector que el desencadenante es Basilea III, que según explica Jesús Martínez Castellanos, director general de Mapfre Vida, "penaliza el negocio asegurador en los balances de la banca al elevar las exigencias de capital". Lo que les permite así, con la cesión de parte de sus activos en seguros, mejorar sus ratios financieros y de solvencia. "Además", explica Robert Tornadell, profesor de finanzas de ESADE, "si el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) les cobra el 7,5% por los fondos que requieran, mejor vender lo que tengan y que no sea estratégico". Esta no es, de todos modos, la única razón. Tan o más importante que Basilea es que, con su cesión (venta) del negocio asegurador, bancos y cajas "logren ofrecer", explica Tornabell, "un mejor perfil en los próximos stress tests. Además de que, con estas cesiones, las entidades hacen caja (con las plusvalías de la venta), algo decisivo hoy, y se quitan de encima un problema más: fabricar y gestionar productos en los que, a fin de cuentas, no son especialistas.

Basilea III penaliza el negocio asegurador en los balances de las entidades bancarias
Mutua Madrileña se acaba de hacer con el 50% de VidaCaixa-Adeslas

Todo ello explica la progresión de estas operaciones en los últimos dos años, tendencia que alcanzó mayor relevancia esta semana con la venta del 50% de VidaCaixa-Adeslas Seguros Generales a la

Mutua Madrileña, una aseguradora hasta ahora poco activa en estos acuerdos. La operación, valorada en 1.075 millones de euros, se traducirá en la cesión del 50% de las ramas de salud, hogar, autos y los restantes productos de no vida en exclusiva a la Mutua, que se seguirán vendiendo en las 5.400 oficinas de La Caixa.

Hay que recordar que la pionera en este tipo de operaciones fue Caja Madrid, que firmó una alianza estratégica en 2000 con Mapfre. Esta aseguradora ha protagonizado otras operaciones (aunque de menor calado) en los últimos años con Caja Duero (por valor de 130 millones de euros), con Caja Castilla la Mancha o con CatalunyaCaixa (550 millones). Y una con

Bankinter para el desarrollo del negocio de seguros de vida y planes de pensiones.

No es la única. No hay casi una aseguradora española, o multinacional, que no tenga un amplio catálogo de bancos o cajas a las que da servicio, una particularidad que muchos clientes del banco no conocen. "Ya hicimos un acuerdo de este tipo con Banco Pastor en 2009", dice Juan Manuel Castro, director de distribución y ventas de Axa España, "para la distribución de seguros no vida (auto, salud, hogar, empresas, accidentes...)". Un acuerdo que tiene una vigencia de 10 años. Otra alianza importante es la de Popular con Allianz, presente en su capital. O

Aviva, que mantiene acuerdos de distribución (con sociedad mixta) con

Bancaja (Aseval), Unicaja (Unicorp Vida), Caixa Galicia (CxG Aviva) o Caja España (Caja España Vida). También el Santander estaría interesado en llevar a cabo una operación similar a la de La Caixa con la Mutua, es decir, la venta del 50% de su división aseguradora. El banco, que comercializa seguros de vida de Aviva en su red británica y que estuvo a punto de cerrar la venta de la división en 2008 por 4.000 millones, parece haber retomado el proyecto. Suenan como compradores Axa y Generali.

BBVA, que mantiene el grueso del negocio asegurador, parece tener menos interés en salirse. Sobre todo de ramas en las que es fuerte (vida-riesgo, vida-ahorro, hogar, incendios...). En la entidad destacan que "la distribución banco aseguradora seguirá siendo nuestro principal canal, en el que contamos con suficiente recorrido para crecer" y añaden que van a estar atentos a otras posibilidades como "el canal Internet o nuevas vías de colaboración con grandes corredores". La excepción sería, prosiguen, "aquellos ramos en los que BBVA Seguros no está presente", en los que la entidad se muestra abierta "a alcanzar un acuerdo de coaseguro con una compañía líder del sector, como el que firmamos en 2007 con Mapfre para auto o en 2010 con

Sanitas en seguros de salud".

Pero, ninguna de estas operaciones ha llegado al nivel de la firmada entre Mapfre y Caja Madrid, una auténtica alianza estratégica en la que no solo la caja distribuye productos de Mapfre sino que la aseguradora en su red hace igual con los productos bancarios de la caja. Desde el sector seguros se explica que estas operaciones, que pasan por la compra por parte de la aseguradora del 50% del negocio de seguros del banco (cartera de clientes y acceso al canal de oficinas), la constitución de una sociedad mixta y el reparto del beneficio, son muy interesantes para ambos socios, lo que explica su despliegue.

La aseguradora, además de incrementar su cartera de clientes (y el volumen de primas), accede a una red de oficinas, con frecuencia más grande que su propia red de sucursales y agentes. Y el banco se quita un problema de encima: el tener que gestionar productos difíciles que, en el caso del automóvil o el hogar incluso les ocasionan, de no llevarse bien, conflictos con sus clientes.

"Se reparten los papeles. La aseguradora", explica Manuel Romera, director del sector financiero de IE Business School, " aporta su fortaleza, la fabricación, gestión y conocimiento del producto, y el banco, la distribución".

Estas operaciones, que se iniciaron en los ramos de vida, se están extendiendo a otros segmentos como automóvil o salud, en los que la banca, a excepción de Bankinter (con Linea Directa) o de La Caixa (con Adeslas) apenas tenían presencia y en los que constituir una empresa y una marca supone años de esfuerzo y el posible fracaso. La cesión de los seguros, sobre todo en ramo de vida (el más financiero y asumible por la banca), no ha sido una decisión fácil para bancos y aseguradoras, ya que llevaban dos décadas apostando por él. Según Martínez Castellanos, de Mapfre, "los seguros tienen mucho sentido para una entidad financiera, con una gran red y muchos clientes. Son productos complementarios y bastante rentables". -

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