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El Gobierno de Zapatero logra su mejor resultado en la lucha contra el fraude

Hacienda recauda 10.000 millones en 2010, un 25% más que el año anterior

El año más turbulento para la economía española se ha saldado con el mejor resultado en la lucha contra el fraude. Hacienda ha logrado recaudar unos 10.000 millones de euros por el control de los incumplimientos fiscales, una cantidad que representa el 1% del producto interior bruto (PIB) y equivale al recorte de gasto público previsto para este año en el plan extraordinario de austeridad adoptado en mayo de 2010. La cifra representa la mayor mejora anual en la lucha contra el fraude (alrededor del 25% más) desde que gobierna José Luis Rodríguez Zapatero.

Las cifras, que se cerrarán oficialmente esta semana, recogen las cantidades ingresadas por actuaciones de control de la inspección y también por declaraciones extemporáneas que Hacienda estima inducidas por la persecución de un determinado fraude. La suma de esos dos elementos reportó a las arcas públicas 8.119 millones de euros en 2009, una cantidad que ya se había superado en octubre del año pasado.

La coincidencia de esas buenas cifras con un año de caída de la actividad obedece a dos motivos bastante alejados de la complacencia. En primer lugar, las cantidades ingresadas en 2010 obedecen a ejercicios fiscales pasados, en general los correspondientes al auge inmobiliario, que generó cuantiosas deudas tributarias por fraude. Además, muchas de las empresas a las que el fisco reclamó en 2009 dinero por actuaciones irregulares optaron por aplazar esos pagos ante la falta de liquidez. Y el año pasado se efectuaron muchos de esos pagos, explica la Agencia Tributaria.

A la mejora de los ingresos por fraude contribuyó, en menor medida, la operación extraordinaria de las cuentas suizas, que permitió recuperar 260 millones de euros a finales de año. La mitad de los sospechosos optó por ingresar las cantidades adeudadas -al menos la parte de la que consideraban que Hacienda podía tener constancia- al saberse inspeccionados. El caso continúa bajo la lupa de la Agencia Tributaria, que ahora investiga a los 659 españoles descubiertos con cuentas opacas en la filial suiza del HSBC, especialmente a quienes no han saldado sus deudas. El organismo proyecta enviar a la fiscalía los casos constitutivos de delito fiscal (deuda tributaria superior a 120.000 euros e intención de defraudar), aunque de momento no ha remitido ninguno. Otras fuentes aseguran que aún es pronto y que probablemente los casos acaben en los tribunales.

Frente al impacto de esas aportaciones, lo que ha pasado prácticamente de puntillas sobre las cifras de recaudación por fraude ha sido el acuerdo de colaboración entre la Agencia Tributaria y la Seguridad Social suscrito en marzo pasado. Aunque entonces se consideró un elemento clave para afinar los resultados contra el fraude, esas actuaciones apenas se han traducido en cifras, explican fuentes de la Agencia Tributaria, que emplazan a más adelante para percibir los efectos.

A falta de conocer los detalles definitivos de la recaudación por fraude -las cifras se cerrarán el 20 de enero- el parón del sector inmobiliario en los últimos años ha reducido el peso de este sector en la lucha contra la evasión fiscal. Hacienda llegó a dedicar el 25% de sus recursos a combatir el fraude en el ladrillo.

El plan de control tributario que se hará público en las próximas semanas situará como objetivo preferente a los profesionales (abogados, médicos y otros colectivos). El fisco utilizará información de las eléctricas para detectar actividades sumergidas, rastreará movimientos de tarjetas bancarias y vigilará determinados signos externos de riqueza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de enero de 2011