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Reportaje:empresas & sectores

FCC echa un pulso a la crisis

La constructora aguanta resultados y se internacionaliza, pero no reduce la deuda

En FCC tienen claro que el que resiste gana y también que corren tiempos que requieren, en palabras del presidente del grupo de servicios urbanos, "economías de guerra". "Estamos aguantando los resultados, que no es poco con lo que está cayendo, y preparando además el futuro del grupo sin traicionar los objetivos estratégicos que nos habíamos marcado antes de la crisis -mayor diversificación, más internacionalización y mayor eficiencia- aunque a un ritmo más pausado del previsto y tentándonos mucho la cartera", señaló el miércoles a este diario su presidente y consejero delegado, Baldomero Falcones.

No estamos con las manos cruzadas, señalan en la compañía, "y no sacamos pecho pero podríamos. Aguantar en términos parecidos las cifras de resultado operativo bruto, de beneficio neto y de facturación en los últimos tres años, en medio de la crisis, tiene su mérito". FCC está manteniendo a grandes rasgos los resultados, enfatizan, en un escenario general nada propicio y en el que además, incidiendo directamente sobre sus actividades, el Ministerio de Fomento ha reducido en un 40% las licitaciones, y los ayuntamientos y comunidades autónomas contratan poco y pagan en muchos casos mal. Estamos aguantando la tormenta haciendo la cuenta de resultados desde abajo, dicen.

Contabiliza en 2010 contratos por más de 7.000 millones fuera del mercado español

"Hemos reducido en tres años los costes en unos 300 millones de euros, cantidad que curiosamente coincide más o menos con nuestros beneficios anuales", puntualiza Falcones. "Ha sido un apretón de cinturón importante..., si se observa las últimas cuentas de FCC, las de septiembre, se constata que lo mismo que baja la cifra de negocio bajan los gastos. Es decir, que nos estamos tragando los gastos fijos y generales, lo que demuestra la dimensión del esfuerzo", agrega.

La caída del mercado y de la actividad doméstica les está permitiendo desplazar ingenieros y personal a otros países para buscar oportunidades, concurrir a adjudicaciones y desarrollar proyectos. Y con resultados notorios: más de 7.000 millones de euros suman ya los contratos conseguidos por FCC fuera de España en 2010, adjudicaciones que le aseguran al grupo actividad en próximos años -sobre todo a partir de 2012-, pero que hoy le suponen algunos gastos y desembolsos adicionales aunque moderados.

FCC está llevando adelante su apuesta por una mayor diversificación internacional y de actividades y lo está haciendo sin tirar de chequera, sin recurrir a grandes adquisiciones de compañías que operan en los mercados o en los negocios a los que se desea acceder (hace unos meses compraron una pequeña empresa en EE UU para participar en la limpieza de los vertidos de crudo

BP e incorporar estas actividades al grupo). Esta última semana FCC se ha hecho también con un contrato para el metro de Toronto, al 50% con OHL, por unos 305 millones de euros, y está pendiente de una probable y próxima adjudicación de un contrato de mayor cuantía aún en el norte de África.

Entre otras adjudicaciones internacionales recientes, FCC logró hace 10 días la adjudicación por Crossrail, entidad promotora de un proyecto de tren subterráneo que atravesará Londres desde Heathrow hasta Abbey Wood (118 kilómetros), la adjudicación de obras (a través de su filial Alpine) por unos 213 millones de euros. Y en los últimos meses ha logrado contratos como el de una autopista en Eslovaquia, presupuestada en 2.000 millones de euros; varias vías e infraestructuras en Polonia ligadas a la Eurocopa de Fútbol de 2008; la remodelación del edificio de retransmisiones de los Juegos Olímpicos de 2012 en Londres, y en Argelia varias obras ferroviarias, construcción de complejos deportivos y dos macrodesaladores, que en conjunto suponen una cuantía superior a los 2.000 millones de euros, y finalmente se ha hecho con un conjunto de proyectos importantes, fundamentalmente ligados al tratamiento de aguas, en Portugal y Egipto.

Reino Unido, EE UU, América Latina, países de Europa Central y del Este, y Arabia y países del golfo Pérsico, son zonas prioritarias en la expansión de las empresas del grupo -especialmente las de infraestructuras y las de tratamiento de aguas y residuos-. A finales de septiembre, los mercados internacionales aportaban ya a FCC el 45,4% de sus ingresos y su objetivo es incrementar su aportación al 60% en 2013.

Otra clave en la actual política de FCC gira en torno a las desinversiones y a su estrategia de una gestión dinámica del conjunto de activos. Esta misma semana ha vendido su negocio de inspección técnica de vehículos (ITV), encuadrado en su filial de servicios Versia, a la suiza

SGS por 180 millones. Desinversión que sigue a la venta, a final de junio, de sus estacionamientos bajo superficie por 120 millones a Mutua Madrileña. "Son actividades ajenas a nuestros tres ejes básicos de actuación (infraestructuras, servicios medioambientales y energía renovable), y su venta nos aporta dinero para invertir en otras actividades y reducir deuda", señalan.

El presidente de FCC insiste en que a grandes rasgos están cumpliendo y van a seguir cumpliendo sus previsiones de resultados, salvo en endeudamiento. "Es el tema más duro. Vamos a quedar cerca del objetivo, pero menos que en otros renglones de los resultados", señala, aunque según dice las cifras no están cerrados y siguen buscando dónde reducir más gasto y cómo cobrar al mayor número posible de sus morosos. Los analistas descuentan que la deuda de FCC, lejos de reducirse en 2010 a 7.700 millones de euros, como era el objetivo de sus gestores, crecerá notablemente. En cualquier caso, FCC extendió en agosto un préstamo sindicado de 1.125 millones a 2014 y no tiene próximos vencimientos de deuda importantes.

En este escenario, el jueves, el consejo de administración de FCC aprobó el pago de un dividendo a cuenta de 0,715 euros brutos por acción, que iguala el abonado también a cuenta con cargo al ejercicio de 2009. El abono se producirá el día 4 de enero de 2011.

"Tenemos beneficios y seguimos con nuestra política tradicional de distribuir entre el 50% y el 60% a los accionistas. Algún competidor está retribuyendo también a sus accionistas y no tiene beneficios", dice Falcones.

FCC trabaja en su plan de actuación en 2011, y no va a abordar mientras continué la crisis económica dentro y fuera de España sus planes estratégicos plurianuales. Falcones vislumbra ya cierta recuperación en Reino Unido, EE UU y Europa Central, y cree que lo peor puede quedar definitivamente atrás en 2012. -

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 19 de diciembre de 2010