Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Zapatero y Berlusconi se implican en la patente comunitaria

La guerra lingüística en torno a la patente comunitaria que desgarra a la Unión Europea se ha convertido en un asunto de Estado con la irrupción en escena de los jefes de Gobierno de España e Italia. En vísperas de que al menos diez países y la Comisión decidan seguir por su cuenta adelante aplicando el principio de la cooperación reforzada, José Luis Rodríguez Zapatero y Silvio Berlusconi han pedido a la cúpula de la Unión Europea que pare el golpe. La cooperación reforzada "bajo ninguna circunstancia puede convertirse en un instrumento para excluir" a países, dicen.

El Ejecutivo comunitario desea zanjar de una vez un asunto que lleva años arrastrándose y que en los últimos meses se ha acelerado. Quiere Bruselas crear una patente comunitaria que reduzca drásticamente los costes de garantizar una invención en la Unión, donde cuesta unas diez veces más hacerlo que en Estados Unidos como consecuencia de la babel comunitaria.

Diversos planes giran en torno a la preeminencia del inglés, francés y alemán y degradan, según Madrid y Roma, al español y al italiano. España e Italia han paralizado hasta ahora todos los intentos de consolidar esa discriminación lingüística. El pulso se ha tornado dramático cuando diez países han pedido aplicar ya la cooperación reforzada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de diciembre de 2010