Reportaje:

Las Cámaras, contra la pared

Eliminar la cuota de las empresas perjudica a las pymes, dice el Consejo

Las cámaras de comercio viven uno de los momentos más delicados de sus 125 años de existencia. El Gobierno ha suprimido la obligatoriedad de las cuotas con las que las empresas cofinancian a estas entidades de derecho público que apoyan la internacionalización, formación y ayudas en la creación de compañías. El malestar en el Consejo Superior de Cámaras, que aglutina a las 88 cámaras -con 430 puntos de atención a las empresas- es evidente ya que se sienten golpeadas injustamente y ven nubarrones en su caminar futuro.

La supresión de la cuota cameral supondrá una reducción de 250 millones de euros de los ingresos de las cámaras, lo que supone un 60% de su presupuesto anual. El modelo cameral con el sistema de cuotas empresarial esta vigente en toda la Europa continental.

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Si lo que quería el Gobierno con las nuevas medidas sobre las cámaras era ayudar a las pequeñas y medianas empresas (pymes) le ha salido el tiro por la culata, según entiende el presidente del Consejo Superior de Cámaras, Javier Gómez Navarro, para quien "la medida no se ha meditado lo suficiente".

Según las cámaras, un 1% de las empresas, las mayores, aportan dos terceras partes de los ingresos, mientras la gran mayoría, el 99%, de las que se benefician de sus servicios son pymes, que pagan una pequeña parte. El 53% de los 3,2 millones de empresas censadas no pagan nada, bien por ser pequeñas o bien por no tener beneficios. Las que pagan aportan el 0,07% de los beneficios fiscales declarados. Telefónica es la que más paga con un total de 700.000 euros al año. Medio millón de pymes se benefician de los servicios de las cámaras anualmente.

Gómez Navarro cree que "la supresión de la cuota cameral solo beneficiará a las grandes empresas y no a las pequeñas porque los servicios prestados a las pymes son financiados por las grandes, lo que significa que hacemos un gran efecto redistributivo".

El presidente del Consejo recalca que "las cámaras no tenemos la imagen que nos merecemos", y advierte que con la eliminación de la cuota cameral, las cámaras tendrán que dejar de prestar unos servicios a las pymes que nadie ofrecerá. "No hemos sabido vender a la sociedad lo que hacemos y nuestro papel y relevancia", reconoce Gómez Navarro. Admite que sí es posible mejorar la eficiencia de las cámaras, para lo que sería necesario que se produjeran algunas fusiones entre ellas, porque las más pequeñas van a carecer de financiación y corren el riesgo de desaparecer.

Gómez Navarro señala que más de dos millones y medio de empresas no utilizan los servicios de las cámaras pero eso no rebaja su utilidad que va sobre todo a las pymes que de otros modo no encontrarían apoyo profesional. Muchos autónomos que pagan su cuota a través de su IRPF podrán liberarse de este pago. El consejo considera factible que que los autónomos dependientes, aquellos que obtienen la mayoría de sus ingresos de una única empresa, no tengan que formar parte de las cámaras. Otro de los riesgos de quitar de las coutas es que provoque que las comuniaddes autónomas tengan que sufragar esos ingresos, con lo que "pagarían los ciudadanos".

Gómez Navarro (derecha) conversa con Méndez (centro) y Fernández Toxo.
Gómez Navarro (derecha) conversa con Méndez (centro) y Fernández Toxo.ULY MARTÍN

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 06 de diciembre de 2010.

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