Reportaje:TENIS | Copa de Maestros

El botín británico

El torneo genera 256 millones y es como un 'grande' por los premios y los puntos que da

No vino Groucho Marx ni apareció El Zorro. El serbio Novak Djokovic, atrevido siempre -"¿juego con las piernas o las manos?", preguntó al público tras ver en un palco a Maradona- pisó el cemento de la Copa de Maestros sin ninguno de sus disfraces: allí, antes de ganar por 6-3 y 6-3 al checo Tomas Berdych, no estaban el bigote postizo, las gafas retro ni el antifaz y la capa negras.

El número tres mundial se toma con seriedad la cita. Los mejores tenistas opositan a maestro de maestros. Hay partidos como finales cada jornada. Y una bolsa de premios que exige concentración absoluta: asciende a 120.000 dólares (más de 87.000 euros) si juegan los tres primeros partidos, a 95.000 (más de 69.000) si dos y a 70.000 si solo uno. Los euros, hasta más de 1.156.000 para el campeón si acaba invicto, tienen su correlación en puntos: 200 por victoria en el grupo, 400 por ganar una semifinal y 1.500, más que un masters 1.000, si se vence en el torneo sin haber conocido la derrota. Es el tesoro de Londres.

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La Copa de Maestros aporta 225 millones de libras (más de 256 millones de euros) a la economía británica entre efectos directos e indirectos, según Barclays. A lo largo de ocho días, convoca a 260.000 espectadores, que ocupan el O2 Arena como quien acude a la ópera. Por ahí se mueve desde el viernes Fernando Verdasco. ¿Qué impulsa a un tenista de su nivel, el número nueve, a prescindir de una semana de descanso por esperar una lesión de alguien? "La primera motivación", contesta Tomás Carbonell, su agente, "es que, históricamente, ha habido muchas retiradas, antes y durante el torneo". "La probabilidad de jugar es de entre el 30% y el 40%. En ese caso, ganas puntos, prestigio y... dinero", prosigue sobre los 70.000 dólares (casi 50.000 euros) que tienen asegurados su representado y el ruso Mijail Youzhny. "Es mucho dinero, pero más ganaría cualquier top 10 en una exhibición: lo que marca la diferencia son los puntos, que dan un empujón tremendo en el ranking. En cierta manera, valen el doble porque duran todo el año al no restarse hasta diciembre. Eso quita mucha presión para 2011".

La diferencia entre estar o no en Londres es abismal. Aunque cada contrato es un mundo, aquellos jugadores que no han ganado un grande reciben unos 200.000 dólares (140.000 euros) de sus patrocinadores por acabar el año como noveno del mundo. El octavo, solo un puesto por delante, ya recibe 400.000 (280.000 euros). Ese pequeño paso es clave: representa lucir la marca en la cita más prestigiosa de la temporada y abre la puerta a un mundo único. Están, por ejemplo, los vestuarios, una habitación individual con ducha con una foto a tamaño natural de su ocupante y código de alarma. Ahí se encuentra un espejo gigantesco enmarcado en bombillas, igual que el de una estrella de cine: sobre el cristal, el nombre serigrafiado del tenista. Esto es la Copa de Maestros: además de un torneo, una celebración de la excelencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 23 de noviembre de 2010.

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