Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Una playa de anuncio para unos días

Una empresa cubre la plaza de Soledad Torres Acosta de arena blanca

El chiringuito está lleno de gente tomando granizados. Un tipo con camisa hawaiana flirtea con una rubia bronceada tumbado en su hamaca, una mujer aprende a hacer surf, dos masajistas ofrecen tratamientos en tumbonas y una madre sacude a su hijo la ropa para quitarle la arena de playa que tiene pegada por todo el cuerpo. Bienvenido a la primera e insólita playa de la ciudad de Madrid.

Los capitalinos que se dieron ayer una vuelta por la plaza de Soledad Torres Acosta (distrito Centro) no salían de su asombro. Una conocida compañía telefónica, en colaboración con la agrupación de comerciantes de Triball y el Ayuntamiento de Madrid, se han sacado de la manga una auténtica playa urbanita a escasos metros de la centenaria Gran Vía. Excepto el mar, no le falta de nada.

Hay masajistas y un chiringuito tropical donde sirven granizados

El espacio, de 600 metros cuadrados, ofrece desde ayer, y hasta el próximo sábado, a su aforo de 500 usuarios un abanico de posibilidades poco comunes en la ciudad: 40.000 kilos de arena blanca de playa, un chiringuito tropical donde sirven granizados, masajistas, vaporizadores de agua, chorros donde refrescarse, una tabla de surf sobre olas simuladas, batucadas, exhibiciones de capoeira y a DJ D.A.V.O. evitando el silencio. Todo gratis.

"Y yo que pensaba que este año no pisaba la playa", celebra Nuria, una playera, junto a su novio Roberto, "y resulta que ha venido la playa a vernos a nosotros", se ríe. El espacio, que abre entre las siete y las once y media de la noche, echará el cierre cada día con un concierto "con sabor muy veraniego", garantiza Solange Cummins, la portavoz de la organización. Hoy le toca al turno al grupo América del Surf y mañana otra banda interpretará los bombazos del verano. Y por si alguno no se siente suficientemente ambientado, un elenco de actores vestidos de marineros y bañistas se pasean por el recinto ante la pantalla gigante donde se emiten puestas de sol tan míticas como las del Caribe, las de Bali o las de las islas griegas.

A pesar de todo, también hay quienes son críticos con el evento. Jordi Gordon y Francisco Díaz, miembros de la asociación de vecinos de Centro ACIBU, se acercaron ayer para ver funcionando lo que aseguran que el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, les prohibió hacer hace cinco años. "Le propusimos esta misma idea para aquel verano. Hasta le llegamos a ofrecer financiarla nosotros mismos. Pero se negó. Decía que era insalubre", cuenta Gordon. "Una vez más, nuestro alcalde se dedica a beneficiar a las empresas privadas y a negarse a oír a los vecinos", añade. "Tenías que ver cómo limpiaban la plaza esta mañana porque empezaba esto", aporta Díaz; "el resto del barrio lo tiene hecho una porquería", se indigna. "Tendremos que montar una empresa en vez de una asociación de vecinos para que nos haga caso este señor". Eso sí, aun con eso, no pudieron evitar la tentación de pasearse por la nueva playa del centro de Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de agosto de 2010