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Reportaje:MUNDIAL DE F-1 | Gran Premio de Hungría

"Esta lucha vale más que la victoria"

Alonso, aliviado, reconoce que las características de la pista le ayudaron a contener a Vettel

La euforia regresó a Ferrari. Las excelentes prestaciones de sus monoplazas la pasada semana en Hockenheim elevaron el ánimo no solo a los pilotos, sino también al equipo. Superados los problemas y las polémicas desatadas por las órdenes de equipo que obligaron a Massa a ceder el paso a Alonso en Alemania, solo queda la constatación de que el F10 es competitivo. En Hungría nunca consiguieron estar a la altura de los Red Bull, pero sí estuvieron muy por encima de los McLaren y los demás rivales. En estas condiciones, la segunda posición de Alonso fue considerada una odisea por el mismo Stefano Domenicali, el director de la escudería.

"En otro circuito habría sido imposible mantenerme delante de Vettel durante 30 vueltas", reconoció el propio Alonso, dando más valor todavía a los 18 puntos que aportó a Ferrari. "En Hockenheim o en Spa, Vettel me habría adelantado porque iba más rápido. En Hungaroring, no lo logró porque en este circuito adelantar es prácticamente imposible. La batalla final ha sido muy intensa. Ganar es bonito, pero luchar a este nivel lo es aún más", agregó.

Alonso: "Red Bull y McLaren llevarán novedades a Spa. No podemos dormirnos"

"Para mí, el séptimo puesto es un nuevo inicio del Mundial", destaca De la Rosa

La carrera de Alonso fue brillante desde todos los puntos de vista. Acertó en la salida, en la que superó a Webber y amenazó seriamente incluso la primera posición de Vettel. "El coche salió perfecto, como en Hockenheim", explicó el español. Después, todo le rodó de cara. Apareció el coche de seguridad cuando Vettel se estaba distanciando y Webber comenzaba a amenazarle. No le afectó ninguno de los problemas que se produjeron en la línea de talleres: el choque entre Kubica y Sutil y la rueda que perdió Rosberg. Luego, la sanción a Vettel, por alejarse demasiado de Webber -"déjate de tonterías y concéntrate", le dijeron al alemán desde el taller-, y el posterior abandono de Hamilton permitieron a Alonso no solo colocarse segundo, sino también tener la certeza de que podía rebajar sensiblemente la diferencia con el británico en el campeonato.

"Después de tantas carreras con la mala suerte que hemos tenido en Ferrari, lo de hoy te compensa un poco", indicó Alonso. "Hemos tenido un buen domingo, tranquilo, sin errores ni penalizaciones, y hemos mantenido un buen ritmo de carrera", añadió. Sin embargo, todos reconocieron la evidencia de que los Red Bull habían sido intratables en Hungaroring: "Webber fue increíblemente rápido con los neumáticos blandos. Y después funcionó muy bien también con los duros. Tenemos mucho trabajo por delante en las próximas carreras para poder mejorar nuestras prestaciones y mantener las aspiraciones de ser campeones".

Ferrari tiene previsto aplicar en Bélgica un nuevo paquete aerodinámico al F10, que incluirá un cambio más estrecho, una nueva suspensión trasera y un difusor más desarrollado. "Sabemos que también Red Bull y, especialmente, McLaren, tendrán novedades. Por eso no podemos dormirnos", comentó Alonso.

Tampoco se han dormido los ingenieros de Sauber, que han conseguido convertir en competitivo un coche que inició el campeonato con problemas estructurales y de fiabilidad. Ayer, Martínez de la Rosa realizó una carrera muy sólida y concluyó en la séptima posición, sumando los primeros seis puntos del curso. "Para mí, supone un nuevo inicio del Mundial", dijo eufórico; "me permite mirar con optimismo el futuro porque he estado por delante de un McLaren y siguiendo el ritmo a Williams y Renault". Por contra, Alguersuari tuvo que abandonar en la segunda vuelta por rotura de motor.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de agosto de 2010