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Luna acusa al PP de "banalizar la corrupción" para sostener a Camps

Blasco afirma que "la presunción de inocencia no acaba nunca"

Hizo una "lectura" sobre la estrategia del PP valenciano ante los casos de corrupción que afectan al presidente de la Generalitat y otros cargos públicos de cara al próximo curso político, en el que habrá elecciones municipales y autonómicas. Y se encomendó para ello a Hannah Arendt y su famosa idea sobre "la banalidad del mal", aquí un tanto traída por los pelos -o tal vez no, dado que viene a describir cómo la rutina de la máquina administrativa podía convertir en banales los actos más horrendos bajo el régimen nazi.

Dilatar el procedimiento principal del caso Gürtel, poner la justicia en cuestión, "banalizar la corrupción" y pervertir la democracia son los cuatro aspectos que, en opinión del portavoz parlamentario socialista, Ángel Luna, caracterizarán la estrategia del PP "en los próximos meses y tal vez en lo que queda de legislatura". Luna se refirió ayer a las declaraciones del portavoz popular, Rafael Blasco, en las que dijo el martes que es partidario de que Camps siga en el cargo, aunque acabe siendo condenado por el caso de los trajes regalados por la trama de corrupción, y señaló que el PP intenta transmitir la impresión de que "tampoco tiene tanta importancia la corrupción porque lo que importa es la gestión". "¿Qué gestión?", se preguntó acto seguido el diputado socialista. "Para contraponer la poca importancia de la corrupción a la eficacia de la gestión de Camps ya hace falta tener cuajo". La intención de los populares valencianos, en opinión de Luna -y aquí tiene sentido la cita de Arendt-, es provocar el "hastío" de la opinión pública para que el asunto de la corrupción pase desapercibido.

Las pretensiones de Camps dependen del "dedo de Rajoy", dice el diputado socialista

"Acabará en Estrasburgo o donde tenga que acabar", alega el del PP

El portavoz socialista comentó el recurso de apelación del PP contra la inhibición del juez Antonio Pedreira, del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, a favor del TSJ de la Comunidad Valenciana en lo que se refiere a la parte valenciana del caso Gürtel. Luna explicó que los socialistas son partidarios de que no se juzguen por separado el caso de los trajes y el sumario de Madrid. "Que se juzgue lo que ha pasado", reclamó, frente a la voluntad del PP de trocear la realidad. "Los regalos de trajes no se han producido en abstracto", recordó Luna. "Eran regalos de presuntos delincuentes que consiguieron contratos de las Administraciones dirigidas por aquellos a quienes regalaban trajes". "Como decía Hegel, la verdad es el todo", añadió con sarcasmo el portavoz socialista. Luna consideró grave la apelación de Blasco a que el presidente se debe fundamentalmente al voto de los electores, como si no existiera la responsabilidad política, recordó que la Constitución establece el principio de legalidad y la interdicción de la arbitrariedad de los poderes públicos y calificó de "bonapartismo" la estrategia popular, en la medida en que pretende legitimar con plebiscitos una "dictadura personal". El portavoz socialista, de todas maneras, apuntó que las pretensiones de Camps dependen del "dedo de Rajoy", y el presidente nacional del PP no ha ratificado a Camps como candidato ni tiene previsto asistir hoy al acto convocado por los populares valencianos.

Por su parte, el portavoz popular en las Cortes Valencianas, Rafael Blasco, afirmó ayer en Castellón que su partido no tiene porqué actuar sobre sus cargos, estén imputados o condenados, mientras exista una posibilidad de recurso. De esta manera, sostuvo que no basta con una sentencia condenatoria de un juzgado, una audiencia o incluso el Tribunal Supremo ya que, a su entender, hasta que no haya un fallo "que no sea recurrible ante ningún organismo de ninguna institución", no se tiene porqué adoptar ninguna medida política. "Acabará en Estrasburgo o donde tenga que acabar", respondió Blasco a una pregunta en referencia al tribunal europeo hasta el que podrían llegar los recursos y, por tanto, prolongarse las causas durante años.

El portavoz del PP afirmó que "la presunción de inocencia no acaba nunca" y reiteró que el veredicto que debe respetar Camps es "el de los ciudadanos". Del presidente de la Diputación, Carlos Fabra, en camino de ser juzgado, dijo que es un "excelente político".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 29 de julio de 2010