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CLICK CLACK | TOUR 2010 | Hoy, 17ª etapa

Hoy no hay excusas

Tradicionalmente Pau es la puerta de entrada o de salida de los Pirineos en el Tour. Tradicionalmente el Tourmalet es una de los puertos más duros del Tour. Y este año, como homenaje al espíritu de la tradición, vamos a tener todo esto por partida doble. Dos veces el Tourmalet, una de paso y otra como final de etapa en lo más alto, nada de sucedáneos como algún año fue la subida a La Mongie. También dos veces Pau, o tres. Pau como llegada de la etapa histórica. Pau como día de descanso. Pau como salida de una etapa cuya crónica está todavía por escribir, pero que podría convertirse en una de esas etapas que pasen a los anales del Tour. Quizá sí, quizá no, hoy lo veremos, pero los protagonistas de los duelos en juego afilaban ayer sus armas en la jornada de reposo y declaraban guerra para hoy. Si todos cumplen con sus amenazas, la etapa de hoy va a ser de las de no olvidar. Veremos, yo en esto soy escéptico.

Todo se puede ganar o perder en esa temible subida final al Tourmalet

Contador se declara preparado para defenderse y ser agresivo sobre la bici

La misma empresa que organiza el Tour de Francia, ASO, organiza a principio de año el Criterium Internacional. Una carrera de dos días en los que se disputan tres etapas de distinto calado: una etapa larga en la que normalmente se llega al sprint, día para los sprinters; una etapa corta y de media montaña con final en alto para los que se defienden en terreno comanche; y una contrarreloj final para decidir al ganador. Con este día de descanso retrasado celebrado el miércoles de la última semana, nos encontramos con que lo que queda del Tour es como si dijéramos el hermano mayor del Criterium Internacional. Nos queda la etapa de hoy, etapa dura y complicada -la previsión climatológica promete hacerla aún peor- en la que todo se puede ganar o perder, especialmente en esa temible subida final al Tourmalet por su cara norte, la menos amable. Al día siguiente una etapa llana que debería ser de mero trámite, de exhibición para los que aún les queda algo para intentar la fuga, o de control para los sprinters supervivientes del paso por Alpes y Pirineos. Y el sábado, en Burdeos, una contrarreloj larga y dura que el viento puede hacer aún peor y que por fuerza será decisiva. Dicen que para ganar una gran vuelta hay que irlo haciendo todos los días pero que perder se puede hacer en cualquier instante. Si hoy no hay grandes sorpresas, ese día será diferente, ese día se ganará o se perderá el Tour en los kilómetros que separan la salida de la llegada.

Y digo esto porque al primero y al segundo en la general, a Contador y Schleck respectivamente, tan solo les separan ahora mismo ocho segundos. Un tiempo despreciable y más si tenemos en cuenta todo lo que ha pasado en estos días entre ellos dos, tanto polémicas deportivas como extradeportivas, estas últimas las que más juego han dado por el momento.

Y no están mucho más lejos los que teóricamente luchan por el tercer puesto, pues Samuel Sánchez y Menchov se encuentran a unos dos minutos de la otra pareja. Schleck anuncia batalla. Contador se declara preparado para defenderse y agresivo como es sobre la bici -la mejor defensa es un buen ataque- todo parece posible en el día de hoy. Veremos lo que sucede, veremos, pero el Tourmalet se merece todo esto después de que el Tour pasase el martes por sus laderas adormilado. Ayer en Pau, los corredores recuperaron el sueño, así que hoy no hay excusas. Es el Tour. Y es el Tourmalet.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de julio de 2010