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Quién gestiona los planes zonales de Alicante

La gestión de residuos urbanos está zonificada en la Comunidad Valenciana. Al menos, sobre el papel. El Plan Integral de Residuos vigente, de 1997, se planteó para poner orden en una gestión siempre polémica. Pero el plan solo se ha ejecutado parcialmente y en la provincia de Alicante, de hecho, se han ido organizando colectivos que denuncian la gestión de las plantas de sus municipios y se oponen a la llegada de basura de fuera.

La provincia de Alicante está dividida en seis planes zonales. En cada zona un consorcio decide sobre la gestión de los residuos, excepto en el caso de Alicante ciudad, que forma ella sola el plan zonal XVI. En el caso de Alicante, la planta de tratamiento y el vertedero, de titularidad municipal, están gestionados por Inusa, adjudicataria del contrato de limpieza, recogida de residuos y tratamiento. Inusa está participada en un 35% por Cespa, otro tanto por FCC y un 30% por Enrique Ortiz e Hijos.

El plan zonal XIII, que corresponde al Alto Vinalopó y a parte de las comarcas del Medio Vinalopó y de L'Alcoià, tiene su planta y vertedero en Villena. Su gestión es responsabilidad de la empresa pública Vaersa. Una situación similar se reproduce en el plan zonal XIV, que cubre El Comtat y parte de L'Alcoià y L'Alacantí, y que tiene en Xixona su planta y vertedero. La gestión de los residuos la realiza Reciclados y Compostaje Piedra Negra, SA, participada al 51% por Vaersa y en un 49% por Cespa.

El plan zonal XV, por su parte, construyó la planta de tratamiento y de un vertedero en El Campello, con el que cubrir la gestión de residuos de La Marina Alta, La Marina Baixa y la localidad mencionada. El adjudicatario de la planta es FCC.

El quinto plan zonal es el XVIII y corresponde a los municipios del Bajo Vinalopó, cuyos residuos se trasladan y tratan en Elche. El concesionario de esta planta es Urbahormar, participado en un 65% por Urbaser y en el 35% restante por Hormigones Martínez.

El sexto es el polémico plan zonal XVII, de La Vega Baja. Este plan zonal no tiene construida ni su planta de tratamiento ni su vertedero. Fue adjudicado a una UTE formada por Cespa y Enrique Ortiz e Hijos.

El negocio de la basura es, junto con el de la adjudicación de la contrata del agua, la parte más grande del pastel presupuestario de un municipio y su gestión un negocio seguro, rentable y a largo plazo. "Las grandes constructoras hace años entraron en el negocio de las basuras y en la medida que el sector de la construcción ha caído, las basuras tienen un mayor peso en su cifra de negocio", explica Carmen Sánchez Brufal, edil socialista de Alicante. Y el negocio también está en quien traslada la basura, agrega.

Para un organismo público como la Diputación, gestionar directamente los consorcios zonales de residuos de la provincia supone manejar decenas de millones de euros. Los consorcios están participados en un 15% por la Diputación, un 25% corresponde al Consell y el 60% a los ayuntamientos en función de su población. El consorcio que gestiona el plan zonal XIV tiene un presupuesto de 193.300,82 euros (2009), de los cuales el 85% fueron a gastos de personal.

Las indemnizaciones mayoritarias se pagan a la secretaria, interventora y tesorero, que en el caso de este consorcio reciben 13.200 euros al año. El gerente cobró 52.466,19 euros en 2009 y fuentes del consorcio aseguran que apenas ha visitado la planta dos veces al año.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de julio de 2010