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Gente

Clooney defiende su nombre

Solo faltaron aplausos y peticiones de autógrafos. Al mediodía de ayer el Tribunal de Milán parecía un plató cinematográfico: muchedumbre, empujones, gritos, fotografías y vídeos robados con los móviles. Todo para ver de cerca a George Clooney en un juicio contra Vincenzo Cannalire, Vanya Goffi y Francesco Galdelli acusados de "estafa, falsificación y encubrimiento" tras usar el nombre y la imagen del actor sin permiso.

Clooney llegó al palacio de Justicia vestido con un elegante traje azul, de raya diplomática, camisa blanca y corbata de lunares. Estrechó algunas manos, regaló sonrisas y guiños, pero enseguida entró en la sala número cuatro de la planta baja, con su abogada Grazia Maria Mantelli y dos escoltas.

El juicio se celebró en audiencia pública porque no se trata de un pleito de relevancia social, según precisó el presidente de la Sala de lo Penal, Pietro Caccialanza.

La utilización del nombre de Clooney por los diseñadores data de 2006 y salió a luz cuando el actor recibió una carta de la marca de relojes Rolex -personada en la causa- en que le advertía de que estaba incumpliendo la exclusividad que tenía con ellos. "Así descubrí que existía una marca de ropa con mi nombre de la que yo no sabía absolutamente nada y puse la denuncia", declaró Clooney. "En los documentos de la sociedad, los acusados utilizaron mi firma fotocopiándola muchas veces. No es difícil encontrarla en Internet. Pero no fui yo quien firmó esos papeles".

Falsas serían también las fotos que según la defensa probarían la amistad entre Clooney y los tres imputados. "No tengo ni idea de quiénes son esos señores", dijo el actor. "Este es mi rostro, pero no mi cuerpo. Además yo no fumo y este señor tiene un pitillo en la mano". Luego al ver otras instantáneas añadió: "Este no puedo ser yo, ¡Nunca llevaría estos pantalones! ¡Os lo habéis currado!", bromeó dirigiéndose a los estafadores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de julio de 2010