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Dave Douglas pide el mismo respeto para todas las músicas

El quinteto del trompetista cierra hoy el Imaxina Sons de Vigo

Tras pasar por Getxo Jazz 2010, donde actuaron ayer, el trompetista Dave Douglas (New Jersey, 1963) y su quinteto clausuran esta noche (22.00 horas, Teatro Caixanova), la sexta edición del Festival de Jazz Imaxina Sons de Vigo.

Reconocido por el público y la crítica como uno de los artistas más interesantes del panorama jazzístico contemporáneo, el talento de Douglas y su selección de músicos, entre los que destaca el aclamado pianista Uri Caine (Philadelphia, 1956), esta vez al piano acústico, clausuran el certamen vigués, uno de los eventos peninsulares de referencia a la hora de hablar de un jazz sin fronteras, permeable a técnicas y estilos que permitan su evolución.

Y en esa corriente navega la figura de este compositor inmerso en una multiplicidad de proyectos con diferentes grupos y otros artistas procedentes de ámbitos diversos, director de un taller de música y admirador confeso de autores como Björk o Tom Waits. "Existen tantos problemas a nuestro alrededor que necesito centrarme en los desafíos planteados por los músicos y los artistas; de algún modo, es lo que ha hecho que mi música haya virado recientemente hacia aspectos como la armonía, el contrapunto, la melodía... estoy contento con el cambio", afirma Douglas, en quien permanece invariable la curiosidad por todos los sonidos que le circundan: "Mi trabajo consiste en convertir en algo personal mi amor por toda la música maravillosa que se hace en el mundo y espero seguir explorando y descubriendo nuevos sonidos".

"Este es un momento estupendo para los artistas independientes"

"Las etiquetas tienen cierta utilidad, pero pocos creadores piensan en ellas"

Douglas mantiene un blog en el que va dejando constancia del curso que llevan sus proyectos artísticos y que le sirve como plataforma para difundir sus reflexiones sobre jazz. Antes que una amenaza para las economías de los músicos, considera que la red es una gran oportunidad: "Este es un momento estupendo para los músicos independientes, en buena medida, gracias a Internet, porque acelera el proceso de globalización de la cultura".

El trompetista es poco amigo de las taxonomías, en contra de las opiniones de otros colegas empeñados en excluir de la órbita del jazz casi todo lo que suene fuera de la tradición americana. "Las etiquetas existen y tienen cierta utilidad, pero creo que, en realidad, son pocos los músicos que piensan en ellas cuando crean o actúan. Sueño con el día en el que toda la música sea apreciada en sí misma, con el mismo respeto y el mismo cariño. Así es como yo trabajo y como me gustaría que mi música fuese escuchada".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de julio de 2010