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Necrológica:

El Barón Sepy, amante de estrellas de Hollywood

Conquistó, entre otras, a Brigitte Bardot, Ava Gardner y Raquel Welch

Joseph de Bicske Dobronyi, legendario playboy que se hacía llamar Barón Sepy y aseguraba pertenecer a la antigua nobleza húngara, falleció el 29 de mayo en Miami Beach (EE UU) a los 88 años, tras una vida de lujo, amoríos con estrellas de cine, bacanales y orgías.

Sepy nunca perdió su acento húngaro, sino que lo cultivó, al igual que su fama de seductor de celebridades (presumía de sus relaciones con Raquel Welch, Ava Gardner, Eva Gabor, Debbie Reynolds, Brigitte Bardot y Anita Eckberg). "Cuando entrabas en su casa no sabías si te ibas a encontrar a una estrella porno o al presidente de un país extranjero", aseguraba uno de sus amigos, cirujano plástico, sobre las fiestas de los sábados en la villa de Sepy.

En su casa tenían lugar las fiestas más desinhibidas de toda la 'jet set'

Vestido siempre de forma extravagante, en su guardarropa no faltaban botas y chalecos de piel de serpiente, americanas de terciopelo y ropa tradicional húngara. "Siempre estoy fantástico", declaró al diario Miami Herald este playboy impenitente que utilizaba para sus juegos sexuales una cama en forma de barco vikingo y al que ni la edad ni el marcapasos ni la diabetes le hicieron cambiar de estilo de vida. Su bodega contaba con numerosas botellas, algunas adornadas con ropa interior femenina, y en su casa se filmaron algunos clásicos del porno de los setenta.

Nacido en Bicske (Hungría), decía ser hijo de grandes terratenientes, aunque según su hijo Ferenc "era un ferviente seguidor de la máxima de que cuantas más veces repites una mentira, más posibilidades tiene de convertirse en realidad". Como muchos refugiados llegados a EE UU, carecía de documentos que verificaran su pasado. Decía haber nacido en 1922, pero sus amigos sospechan que superaba ya los 90 años. También sostenía haber combatido en la II Guerra Mundial y huido del régimen comunista húngaro.

Contaba entre sus más fieles seguidoras a las columnistas de Sociedad del Miami Herald, que escribieron sobre sus cinco matrimonios y posteriores divorcios y lo presentaban como "un escultor refugiado, antiguo miembro de la glamorosa alta sociedad, ciudadano de Hungría, Suecia y Cuba" que había participado en safaris africanos y sido herido en las guerras tribales de Nueva Guinea. En realidad era joyero, fotógrafo e importador de artículos de Asia. Su derrochador estilo de vida lo sufragaba con el dinero que recibía de la que fue su segunda esposa, una rica heredera de Nueva York.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de julio de 2010