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Entrevista:VALENTINO ROSSI | Piloto de Yamaha y campeón mundial de MotoGP | Gran Premio de España

"Lorenzo quiere robarme el puesto"

Valentino Rossi (16 de febrero de 1979; Urbino, Italia) llega con su scooter, una pequeña moto de ciudad, a la autocaravana de Yamaha pasadas las seis de una tarde tórrida en Jerez. Le acompaña su sonrisa permanente. En sus 15 años en el Campeonato del Mundo de motociclismo, 11 en la máxima categoría, ahora denominada MotoGP, ha ganado nueve títulos y aún se emociona cuando un fotógrafo de su equipo le muestra un álbum con imágenes de la primera carrera de la temporada. Es el líder, tras su victoria en Qatar, y hoy (14.00, TVE-1) saldrá desde la cuarta posición en el Gran Premio de España, por detrás de Dani Pedrosa, Jorge Lorenzo y Casey Stoner. Se queja de un hombro, pero nadie cree que unos simples dolores mermen su competitividad.

"Para Yamaha era una ventaja tener a dos primeros pilotos, pero yo no merecía ese trato"

"Por eso dividí el taller. ¿Mejor trabajar para Rossi que para el equipo? Exacto"

"Pedrosa siempre es muy agresivo conmigo para no dejarme pasar"

"Cuando me retire, seguramente corra en coche, pero no veo la F-1 como alternativa"

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Pregunta. ¿Por qué les gusta tanto Jerez?

Respuesta. Porque es una de las pistas más bonitas y el ambiente siempre es muy bueno, al igual que el tiempo. Vienen muchos tifosi y en Andalucía la pasión por las motos es muy fuerte. Se siente mucho el calor del público.

P. En la recta de Qatar, su Yamaha fue una de las motos más lentas.

R. Ese no fue el peor problema. Fue una cuestión de puesta a punto. Derrapaba demasiado. Además, nos equivocamos en los reglajes del cambio.

P. Tuvo otro problema de consumo, ¿no?

R. Sí, acabé la gasolina porque estuve casi toda la carrera tirando en cabeza, sin el rebufo de nadie, de modo que consumí más de la normal. Eso hizo que la moto economizara el consumo y redujera la velocidad punta.

P. Lorenzo dijo que creía que el motor sería más potente que el anterior a pesar de ser también más resistente por la restricción a seis motores por año.

R. Con la nueva reglamentación, el motor debe hacer más kilómetros, pero esperamos que sea también un poco más veloz. Es el único problema en el que debemos trabajar porque, por lo demás, la moto va muy bien. Le falta sólo un poco de potencia.

P. Es más lenta que la Honda y la Ducati.

R. Entre seis, ocho y diez kilómetros más lenta.

P. ¿Quién le dará más guerra? ¿Stoner o Lorenzo?

R. Difícil elección. Son diferentes, pero muy buenos. Serán mis principales rivales, pero aún no sé quién me lo pondrá más difícil.

P. ¿Qué lectura saca usted, que conoce Honda, de las diferencias surgidas entre Andrea Dovizioso y Pedrosa?

R. Pedrosa ha tenido muchos problemas en la pretemporada y en Qatar no hizo una carrera a su altura. Además, Dovizioso ya probó las nuevas suspensiones [Öhlins] en las últimas carreras de 2009 y eso le hace estar algo por delante. Pero Dani volverá a estar delante. Siempre va muy rápido. La Honda parece una moto muy veloz, sobre todo en las rectas; más aún que la Ducati, pero es un poco difícil de pilotar.

P. Usted cree que Pedrosa está obsesionado por ganarle. ¿Por qué?

R. Porque siempre es muy agresivo conmigo para no dejarme pasar. Creo que es un gran piloto, uno de los que puede ir fuerte, como nosotros tres [Lorenzo y Stoner y él]. Me da un poco de miedo porque siempre parece tener problemas, pero luego, el domingo, va muy rápido.

P. Lorenzo ha dicho que usted es el mejor, pero que es un lobo también fuera de la pista.

R. ¿Ah, sí? Yo creo que la presión real sobre los rivales es la que se ejerce dentro de la pista. Lo que ocurre fuera no es tan importante. Seguramente, por mis carreras, por mis resultados, por mis títulos, soy una referencia para los jóvenes. El primer objetivo de Lorenzo, Stoner y Pedrosa es batirme. Siempre se ha hablado de la presión psicológica que ejerzo fuera de la pista, pero, sinceramente, no sé qué es eso.

P. Con Max Biaggi mantuvo una intensa rivalidad cuando empezaba. ¿Aprendió de él?

R. No. No he aprendido de él..., afortunadamente.

P. Se llevaba mejor con Colin Edwards que con Lorenzo. ¿Por la forma de ser de ambos o porque no le temía tanto?

R. Seguramente con Colin fue diferente porque siempre fuimos amigos, corrimos juntos en Las Ocho Horas de Suzuka, trabajamos juntos en Yamaha... Pero es verdad que con él había una mayor diferencia de resultados. Yo era el primer piloto y él era como mi escudero. Con Lorenzo es diferente porque quiere ser el líder, intenta robarme el puesto, en Yamaha. Es normal esta rivalidad.

P. Apareció él y usted puso un muro para separar el taller. ¿Qué gana con ello?

R. Para entender la historia del muro hay que explicar de dónde viene: a final de 2007 yo corría para Yamaha con una moto que iba lentísima, una mierda; Edwards era mi compañero. Y para 2008 parecía que la única cosa que cambiaba era el compañero, de manera que seguía siendo todo una mierda y, encima, con un compañero mucho más rápido. Para Yamaha podía suponer una ventaja tener a dos primeros pilotos. Creo que la pareja Rossi-Lorenzo es mucho más fuerte que la de Stoner-Hayden o la de Pedrosa-Dovizioso. Pero pensé que yo no merecía ese trato. Por eso decidí dividir el taller. Para que cada uno pudiera hacer su trabajo.

P. ¿Mejor trabajar para Rossi que para el equipo?

R. Exacto.

P. ¿Ha cambiado su estilo de conducción en los últimos años?

R. Ha cambiado mucho porque con esta moto, de 800cc, y con los neumáticos Bridgestone hay que pilotar de manera diferente. Yo estaba acostumbrado a los Michelin y la moto de 1.000cc, que tenía un paso por las curvas mucho más lento y había que llevarla más como una de 500cc. Después de la de 500cc, con la de 1.000cc iba bien y con esta moto he tenido que volver a pilotarla como una de 250cc. Pilotos como Stoner y, sobre todo, Lorenzo, que llegaron a la categoría después de ir muy bien con la 250cc, tuvieron algo de ventaja al principio. Nosotros, los más mayores, hemos tenido que cambiar nuestro estilo.

P. ¿Todavía puede mejorar en algo en la pista?

R. Seguro. Tengo que intentar mejorar aún más mi estilo de conducción, ser más rápido en las curvas.

P. Lo ha ganado todo y está considerado como el mejor de la historia. ¿Todavía le quedan retos en el motociclismo?

R. No tengo muchos más objetivos que intentar ganar el Mundial y el mayor número de carreras posibles.

P. En 2007 dijo que se retiraría con 34 años. ¿Lo mantiene?

R. Con 34, con 35... No me retiraré. Dejaré la MotoGP y haré cualquier cosa.

P. ¿Rallies, fórmula 1...?

R. Seguramente, yo, que tengo una gran pasión por los coches, cuando termine en la MotoGP, me vaya a correr en coche. No creo que la fórmula 1 sea una alternativa, pero ¿quién sabe?

P. Luca Cordero di Montezemolo, el presidente de Ferrari, sí parece quererlo.

R. Lo sé. Pero no sé si será posible.

P. ¿Cree que encajaría en un mundo tan cuadriculado y estereotipado?

R. Seguramente el mundo de las motos va mucho más con mi carácter que el de la fórmula 1, pero no creo que ése sea el problema.

P. En su autobiografía cuenta algunas de las fiestas que se dio tras algunas citas, como en Suzuka. ¿Sigue dándose homenajes de vez en cuando?

R. Sí, claro. Aunque ahora me doy menos fiestas que cuando tenía 20 o 22 años. Era más fácil entonces.

P. ¿Por las resacas?

R. Sí. Ahora el dolor de cabeza es peor. No es que me emborrache a menudo, pero me gusta celebrarlo los domingos por la noche, con mi equipo, cuando la carrera ha ido bien. Pero no por fuerza acabamos todos borrachos. Somos gente tranquila. Además, ya tenemos cierta edad... Somos mayores.

Y se ríe. Como siempre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de mayo de 2010