Reportaje:Gran Premio de Bahrein

"Salía tercero, nada feliz, y ataqué"

Alonso, felicitado por el rey Juan Carlos y por Emilio Botín, da las gracias a los mecánicos por proporcionarle "el mejor coche que hay"

"Nos vemos en el podio". Cuando el rey Juan Carlos le hizo este comentario a Fernando Alonso, nada había empezado todavía en Bahrein. Estaban los dos en la parrilla de salida y el Monarca acudió a saludar al asturiano. Chocaron sus manos, se hicieron algunas confidencias y el Rey le lanzó aquella frase. Alonso partía desde la tercera posición y tenía mucho trabajo por delante. Pero aquella misma idea era compartida por Emilio Botín, el presidente del Banco Santander, convertido en el mejor aliado de Alonso desde que asumió parte del patrocinio de la escudería italiana.

Todos estaban allí, dispuestos a vivir lo que esperaban que fuera una gran fiesta española. Y, al final, lo fue. Alonso tomó la salida como un volcán en erupción, lanzado hacia las primeras curvas y superando de inmediato a Felipe Massa, que tuvo una mala salida. Después sufrió para alcanzar a Sebastian Vettel. Y es posible que no le hubiera superado si el alemán no hubiese tenido un revés eléctrico.

"Sin el problema que tuvo Vettel, ganar habría sido muy difícil"
"Había previsto preservar los neumáticos para atacarle al final"

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"Sin aquel problema, ganar habría sido muy difícil", reconoció Alonso. "Fue un momento duro", agregó Vettel; "iba dominando la carrera y sólo tenía que llevar el coche a casa, pero comencé a perder potencia y desesperarme". "Quiero dedicar la victoria a todo el equipo", dijo Alonso, victorioso al final después de que Ferrari cambiara el motor a su coche y al de Massa antes de la carrera. "Dedico el triunfo a todo el equipo. Hemos cambiado el motor deprisa y corriendo. Los mecánicos han trabajado mucho para proporcionarnos este coche, que ahora mismo es el mejor que hay", dijo el bicampeón.

Al comienzo de la carrera, Alonso atacó a Massa: "La primera curva y la salida eran importantes. No hice una crono perfecta y salía tercero y nada feliz. Ataqué en la primera curva saliendo por la parte limpia [le adelantó en la seguda], tuve una arrancada mejor que Felipe".

Luego, cuando Alonso superó a Vettel, transcurría la 33ª vuelta. A partir de aquel momento todo el mundo dio por hecho que el español no iba a ceder ya el liderato. Lo único que podía impedírselo habría sido que los neumáticos le hicieran una mala jugada. "Pero eso era difícil", concedió Pedro Martínez de la Rosa; "cuando estuve con él en McLaren, siempre demostró que es uno de los pilotos que mejor saben cuidar los neumáticos. Y en eso no ha cambiado". "Notaba que las gomas funcionaban muy bien hasta la conclusión", apuntó Alonso. ¡Y había dado 33 vueltas con ellas! En Bridgestone daban por hecho, sin mucha confianza, que los duros podían aguantar bien durante 30.

Alonso comprobó que no sólo los neumáticos, sino todo su coche, funcionaba como un reloj cuando decidió apretar a fondo para cerrar la carrera. "Había previsto preservar los neumáticos para atacar a Vettel en las 10 últimas vueltas. Pero, como tuvo problemas, pude adelantarle antes. Creo que mi coche se comportaba mejor que el suyo con los neumáticos duros. En cualquier caso, cuando le pasé, hice varias vueltas muy rápidas y logré irme un poco".

El final fue feliz para Alonso. Massa sufrió un problema con la temperatura del coche y fue regulando el ahorro energético para acabar la carrera sin problemas. "Todo fue bien hasta aquel momento", dijo el brasileño, satisfecho por haber completado un doblete de Ferrari en la primera carrera que realizaba desde su accidente del año pasado en Hungría. Y Alonso no podía estar más contento. Recuperó el gesto de los pajaritos con sus manos, saltó sobre el capó del coche, se abrazó a Massa y Lewis Hamilton. Y se lanzó hacia Emilio Botín, situado en la primera fila de los tifosi, para fusionarse con él en un abrazo. Después llegó Stefano Domenicalli, el director de la escudería. "¿Si acertamos al fichar a Alonso?", planteó; "los números hablan por sí solos: ahí está su primer resultado. Es la mejor forma de iniciar esta relación con Ferrari".

El piloto español de Ferrari gana el GP de Bahrein por delante de su compañero Massa y Lewis HamiltonMEDIAPRO

El cuarto debut triunfal con Ferrari

- Mario Andretti. El que había sido piloto durante tres años del Lotus-Ford llegó a Ferrari en 1971. En el primer gran premio de la temporada, en Suráfrica, consiguió su única victoria del año. Andretti fue campeón en 1978, con Lotus-Ford.

- Nigel Mansell. Tras nueve años en la fórmula 1, el británico debutó con la escudería de Maranello en marzo de 1989, en el Gran Premio de Brasil. Se llevó la primera carrera de una temporada en la que finalizaría cuarto. En 1992, con Williams, consiguió el título mundial.

- Kimi Raikkonen. El 18 de marzo de 2007, el finlandés debutó con Ferrari en el Gran Premio de Australia. Lo hizo con un pleno: logró la victoria en el mismo, la vuelta rápida y la primera posición en la parrilla de salida. Aquella temporada acabó siendo campeón del mundo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 15 de marzo de 2010.

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