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Entre la tirana y el sabelotodo

Mientras el hijo del primer ministro de Israel gana un concurso sobre el Antiguo Testamento, su esposa es acusada de maltratar al servicio doméstico

La familia Netanyahu lo copa todo. Por los avatares políticos del primer ministro, Benjamín; por la cacareada tiranía de su esposa, Sara, con el servicio doméstico; por la supuesta decisiva influencia de la primera dama en las decisiones políticas del primer ministro; o porque su hijo, el adolescente Avner, es un sabelotodo en materia de Antiguo Testamento. El Museo de las Tierras de la Biblia ha dado a conocer que el chaval, de 15 años, venció en un concurso sobre la Tora en Jerusalén, lo que le abre las puertas para el certamen a nivel nacional, que se celebrará en abril con motivo del Día de la Independencia.

Ya tiene la familia Netanyahu varios campeones en este tipo de desafío-cuestionario sobre el texto sagrado, aunque Benjamín y Sara no sean célebres por su fervor religioso. Avner Netanyahu, de 15 años, es un crack. Acertó 98 de 100 preguntas en la pugna con sus rivales en la Ciudad Santa. Los padres felicitaron satisfechos a Avner, ataviado con una kipá con los colores de la bandera de Israel, en un estrado que componía la imagen perfecta: enseña nacional, religión y Ejército. Porque, para que nada faltara en la idílica instantánea, Yair, hermano del vencedor, saludó a su hermano vestido de caqui.

Avner netanyahu, de 15 años, acertó 98 de 100 preguntas

Sara es demasiado exigente con sus criadas, que han acudido a la justicia

Aunque lejos de los escándalos que jalonaron su primer mandato como jefe de Gobierno (1996-1999), la polémica, a menudo exacerbada, persigue a esta familia. Porque Yair sirve en una posición cómoda -la Oficina del Portavoz del Ejército-, lejos de las unidades de combate en que lucharon su padre y su tío Yoni, fallecido en la operación de rescate de un avión en Entebbe (Uganda). O porque, aparentemente, Sara es demasiado exigente con sus criadas, que han acudido a los tribunales para reclamar parte de su salario, mientras reciben amenazas de muerte.

La prensa israelí, tan dada a ir a degüello, ya ha sacado punta al triunfo del joven y a la futura participación de Avner en el concurso nacional. El primer ministro es de los elegidos para formular una pregunta en el certamen. ¿Será facilita?

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de febrero de 2010