Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La cúpula del PP se pliega al triunfo de Baltar y le pide unidad y diálogo

Feijóo defiende ahora el derecho de Baltar Blanco a suceder en el poder a su padre

Tras el revés de la victoria del clan de los Baltar en la pugna por el control del partido en Ourense, la dirección del PP gallego desplegó ayer declaraciones y gestos de conciliación para matizar las amenazas previas a la derrota de su candidato el pasado sábado. La línea de reencuentro con el baltarismo fue sancionada ayer en Madrid por Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP gallego, en un almuerzo en el Club Siglo XXI, donde evitó cualquier crítica al nuevo presidente del PP de Ourense, José Manuel Baltar Blanco, informa Carlos E. Cué.

"A ningún demócrata puede preocuparle una victoria democrática. Estaría muy preocupado si se demostrase que en mi partido decide una sola persona. No es así, deciden los militantes. Aquí votaron 1.200 personas. Ahora el deber del nuevo presidente es unir a la militancia y ganar elecciones, de nada sirve ganar congresos si no se ganan elecciones. Y para ganar es imprescindible unir al partido", afirmó Feijóo, para luego añadir: "Ahora hay un nuevo presidente del PP de Ourense. Es verdad que comparte los apellidos con el anterior, pero nadie está inhabilitado por compartir apellidos con otro político. Tenemos excelentes políticos hijos de políticos, sin salir de Madrid [en referencia a Alberto Ruiz-Gallardón]. Lo respetaré".

Rueda insiste en que Baltar Pumar debe abandonar la Diputación

En A Coruña, el secretario general del PP gallego, Alfonso Rueda, redobló sus llamamientos a recomponer la unidad entre los conservadores orensanos. Sería "un error", alertó el número dos del PP, que el nuevo barón provincial excluyese a quienes votaron a su rival, el alcalde de Verín, Juan Manuel Jiménez.

"Con independencia de los órganos de dirección que conforme" Baltar y de los que apartó expresamente a sus adversarios, el nuevo presidente del PP orensano, insistió Rueda, debe "contar con todo el partido", le hayan votado o no. "Todos deben trabajar en la misma dirección y creo que todos lo van a entender", deseó el secretario general del partido. Sobre su intención expresada antes del congreso de que el relevo de cargos en Ourense se extienda a la Presidencia de la Diputación, Rueda afirma que sigue en pie aunque matizó que se trataría de "hablar" del asunto con el actual presidente, José Luis Baltar Pumar. "Se trata de reforzar al partido, no de otra cosa", arguyó el secretario general al admitir que el propio Baltar tendrá voz y voto en un proceso que, "en un clima de normalidad", se abrirá para decidir a los candidatos a las diputaciones para las municipales de 2011. El nuevo líder provincial en Ourense ya advirtió DE que su padre será el que decida si quiere o no seguir al frente de la Diputación. "Todos remamos en la misma dirección", remachó Rueda.

En Ourense aún supura la herida. El candidato de Feijóo, Jiménez Morán, perdedor del congreso, reclamaba ayer que se evite el revanchismo. "Quiero suponer que las cosas discurrirán por el cauce lógico, que no habrá revanchismo y que se tendrán en cuenta las alocuciones de Feijóo y de Baltar", llamando a la unidad. Asegura que está a disposición del nuevo presidente -"lo felicité en el congreso con un abrazo y me dijo que ya hablaríamos"- pero puntualiza que ni lo ha llamado. "Ni me importa", añadió.

Jiménez sale al paso de las declaraciones realizadas a este diario por Baltar Blanco relativas a su papel decisivo en la confección de las candidaturas a las municipales. El alcalde de Verín confía en repetir. "Pero bueno, él verá. Sólo faltaba que alguien viniera a desequilibrar los mejores resultados del PP en la provincia", advierte. En una entrevista en la Cadena Cope, su rival, el presidente del PP orensano, José Manuel Baltar Blanco, afirmó que su mayoría en el congreso fue "súper absoluta" e insistió en que su padre, José Luis Baltar Pumar, seguirá en la Diputación "hasta que él quiera".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de febrero de 2010