Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Latifundio ecológico en Altea

Casi 400 parcelas que suman 65 hectáreas producirán cítricos con residuo cero ante los cambios legislativos y de la demanda

Altea se ha empeñado en poner en valor el paisaje y la huerta de su término municipal. Desde el año pasado funcionan varios huertos urbanos de agricultura ecológica en solares próximos al casco urbano que acumulan una lista de espera de más de 100 personas, pero la concejal de Agricultura, Carolina Punset, ha llevado las cosas mucho más lejos. Ayer presentó un proyecto pionero para 65 hectáreas de cítricos de Altea que en 15 meses producirán fruta con residuo cero, una experiencia inédita en la Comunidad Valenciana.

El plan abarca un tercio de la superficie agrícola alteana, que incluye casi 400 parcelas de unos 200 agricultores, y cuenta con la colaboración de la cooperativa del municipio, la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), la Fundación Biodiversidad del Ministerio de Medio Ambiente y la Consejería de Agricultura. Punset fue muy clara: "Por primera vez se va a trabajar en la huerta en vez de especular con ella".

El proyecto hará un control biológico de plagas natural

El plan abarca un tercio de la superficie agrícola de Altea

Se trata de llevar a cabo un control biológico de las plagas a través de sueltas de depredadores, capturas e incluso del control sexual de los insectos dañinos para el cultivo citrícola. El objetivo final es dar el primer paso hacia la agricultura ecológica, aunque "lo deseable no es la lucha biológica sino el control biológico natural", según Rafael Laborda, profesor de protección de cultivos y control de plagas de la UPV, que se encargará de todos los estudios científicos para cuantificar los resultados de esta prueba con la intención de "publicarlos y exportar la experiencia a las 98 cooperativas de Anecoop".

Si bien esta iniciativa es la más ambiciosa de cuantas se han promovido en suelo valenciano, tampoco supone una gran novedad. Los depredadores naturales se usaban en el siglo XIX, pero se abandonó el control biológico de las plagas al aparecer los productos fitosanitarios, más rápidos y eficaces.

El cambio de tendencia viene, en parte, impuesto. La legislación europea ya ha prohibido 22 materias activas, y al menos 12 de ellas se usan en la Comunidad Valenciana. Además, el Ministerio de Agricultura ha cancelado 812 productos el último año. Cadenas como Mercadona plantean llenar sus lineales de fruta y verdura sin residuos fitosanitarios en 2011 y Agricultura creará una marca de calidad residuo cero. A todo ello cabe añadir "los problemas en mercados como el alemán por la aparición de residuos prohibidos en algunos envíos", que obliga a "dar respuesta a ese mercado", asegura el gerente de la cooperativa de Altea, José María Pérez, aunque Laborda también advierte de que los consumidores "tenemos que bajar nuestro nivel de exigencia" y tolerar en el futuro fruta "menos bonita".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 19 de enero de 2010