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Reportaje:Internacional

Un guía turístico llamado John Terry

El Chelsea niega que su capitán cobrara 11.280 euros por una visita privada a las instalaciones del club como denuncia un vídeo

El central John Terry, de 29 años, cobra cerca de nueve millones de euros por temporada en el Chelsea. Pero encontró la manera de ganar un dinerillo extra en su tiempo libre como guía turístico por las instalaciones del club, según publicó el domingo el periódico The News of the World. Terry cobró 11.280 euros en efectivo por guiar visitas privadas al centro de entrenamiento de la entidad. El rotativo publica un vídeo en el que aparece el defensa cerrando el trato con Tony Bruce, un revendedor de entradas que actúa de intermediario entre el defensa y los visitantes. Haciéndose pasar por acaudalados hombres de negocios e hinchas del Chelsea, unos reporteros del periódico entregaron el dinero al intermediario a instancias de Terry, en una conversación grabada con una cámara oculta.

El defensa dice en la grabación que ni la entidad ni el técnico deben enterarse

El capitán del Chelsea y de la selección inglesa deja claro en la charla que ni el club ni el entrenador, el italiano Carlo Ancelotti, están al tanto de estas visitas, porque las instalaciones de entrenamiento son un lugar de máxima privacidad para los jugadores. Asegura, además, que los 9.000 euros que él se quedará (el resto es para Bruce) los destinará a una organización benéfica. Insiste, no obstante, en la necesidad de mantenerlo en secreto. "Si algo va mal, tendréis que decir que John [Terry] no sabía nada", dice Bruce a los visitantes.

Inmediatamente después, el intermediario habla del dinero y uno de los supuestos empresarios lo entrega en un pequeño bolso mientras se escucha a Terry decir: "Dáselo a Tony [Bruce]". A pocos metros de la escena está Ancelotti, desconocedor de lo que se estaba cociendo. The News of the World informa de que, a continuación, Terry les acompañó durante dos horas en una visita en la que pudieron ver al centrocampista Michael Ballack y al delantero Didier Drogba metiéndose en un jacuzzi, al portero Petr Cech jugando al ping-pong y al extremo Joe Cole recibiendo un masaje.

El periódico ha enviado al Chelsea y a la federación inglesa grabaciones con las conversaciones en las que Terry también se muestra dispuesto a nuevas visitas en el futuro, insistiendo siempre en que hay que advertir a la gente de que no pueden contárselo a nadie. El Chelsea, por su parte, emitió ayer un comunicado en que admite la labor de Terry y otros jugadores como guías circunstanciales, pero niega que haya cobrado por ello. "John ha organizado un número de visitas para familias con niños enfermos como resultado de una correspondencia personal. En contra de lo aparecido en los medios y del vídeo editado, el club confía en que Terry nunca haya pedido dinero en relación con las visitas a los campos de entrenamiento". El club advierte de que, a partir de ahora, extremará las medidas de control en este tipo de visitas guiadas.

Se trata de un duro golpe para la imagen de uno de los futbolistas más populares de Inglaterra. Con nueve títulos, es el jugador más laureado de la historia del Chelsea. Fue elegido mejor defensa de la Liga de Campeones de la UEFA en 2005 y 2008, así como mejor jugador del año en Inglaterra en 2005.

El capitán de los blues participó ayer en el empate de su equipo en Upton Park (1-1). El Chelsea sólo arrancó un punto frente al West Ham de Giancarlo Zola, penúltimo. Tras el gol de penalti para los locales del italiano Diamanti (m. 44), el cuadro de Ancelotti necesitó que su especialista, Frank Lampard, lanzara tres penaltis (dos se los hizo repetir el árbitro por invasión del área) para empatar (m. 61).

Pese al pinchazo, el Chelsea sigue líder y mantiene cuatro puntos de ventaja sobre el Manchester United, que cayó estrepitosamente el sábado frente al Fulham (3-0). La disputa de la Copa de África a principios de año perjudica al conjunto de Ancelotti, que perderá a Drogba, Essien, Obi Mikel y Kalou.

Algo está pasando entre los grandes de Inglaterra, mucho más vulnerables. El Liverpool, por ejemplo, sólo perdió dos partidos en la pasada Liga y hubo de conformarse con la segunda posición, por detrás del Manchester. El equipo de Benítez sumó el sábado su séptima derrota, esta vez ante el colista, el Porstmouth (2-0). Los banquillos ingleses ya no son lo que eran. Queman tanto como los españoles, como sufrió el sábado Mark Hughes, sustituido por el italiano Roberto Mancini en el Manchester City pese a su victoria frente al Sunderland (4-3).

Hay tradiciones, en cambio, que se mantienen: las inevitables juergas de los jugadores. Los del Tottenham montaron una bien gorda para celebrar la llegada de la Navidad. La organizó el experimentado delantero Robbie Keane. Y el entrenador, Harry Redknapp, promete mano dura con los juerguistas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de diciembre de 2009