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Reportaje:

Filmando a Lamazares

El artista lalinense expone en Nueva York a la vez queultima un documental sobre su periplo vital

Antón Lamazares regresa a Nueva York, la ciudad en la que vivió años intensos en los 80, y lo hace por partida doble. Lamazares, un referente internacional del arte contemporáneo, expone en el Queen Sofia Spanish Institute, en una muestra organizada por la Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior de España, que ha seleccionado 15 obras del pintor creadas entre 1986 y 1993. Y además, en esta ciudad, rueda las últimas secuencias del documental Horizonte sin dueño, que profundiza en el singular periplo vital del artista. Exposición y documental están interrelacionados, porque el comisario de la muestra es Javier Sanz Fuentes, quien junto a su hermana Nayra, es el director de este largometraje. Esta familia canaria, integrante de la productora Rinoceronte Films, ha realizado tres cortos, y con alguno han obtenido relevantes premios.

Es un documental sobre la relación del artista con el mundo

"En Nueva York aprendí a querer a mi aldea", reconoce el pintor

El rodaje comenzó hace tres años, en paralelo a una serie de exposiciones sobre Lamazares, que han seguido de cerca: de Budapest a Jordania, pasando por Berlín, y con parada final en Nueva York. "Lamazares es el hilo conductor, pero éste es un documental sobre la relación del artista con el mundo", explica Nayra Sanz, que cita entre sus referentes El sol del membrillo de Víctor Erice o Los espigadores y la espigadora de la francesa Agnès Vardá. A pesar de haber filmado al artista en sus últimas muestras, la directora matiza que "no es un trabajo sobre sus exposiciones, sino sobre un protagonista intelectual, un ejercicio que responde algunas cuestiones vitales sobre el hombre".

La elección de Lamazares, y que una parte del rodaje sea en Nueva York, tienen que ver con la presencia contínua de su lugar de origen en su obra, y la importancia de esta ciudad en su formación. "Aprendí mucho, porque era la primera vez que salía a trabajar fuera de España, y aquí reflexioné en profundidad. Desde esta ciudad aprendí a querer a mi aldea", explica desde Nueva York el propio Lamazares. El artista siempre reivindica Maceira, la aldea de Lalín de la que un día salió para formarse con los franciscanos del convento de Herbón, donde quedó marcado por la relación con la naturaleza y la figura de San Francisco. Horizonte sin dueño es un largo documental estructurado en cinco capítulos, donde el paisaje de los lugares tiene un papel relevante, desde una iglesia de Budapest bombardeada en la Segunda Guerra Mundial, donde tuvo lugar una exposición del artista, pasando por los impactantes paisajes de Petra, en Jordania, o la bruma característica de lugares como Mondoñedo o la Costa da Morte. "No se trata de retratar una persona al lado de monumentos, esto va más allá. Nos interesan los paisajes como atmósferas, como algo envolvente, cargado de emotividad, en conjunción con el pensamiento del artista", explica Javier Sanz, que estos días desenvuelve en Nueva York su doble trabajo como comisario y como documentalista.

¿Y por qué han elegido a Lamazares como personaje? "Porque lo conocíamos y nos gustaba su actitud vital, su inconformismo, y su forma de enfrentarse a la vida. Más allá de la tecnología y el consumismo, que representan la aceleración, Lamazares representa la lentitud y planta cara a las imposiciones", explica la directora Nayra Sanz desde esta metrópolis, donde se formó como cineasta. Además del universo del pintor, a los hermanos Sanz Fuentes también les interesaron las relaciones que el artista establece con íntimos amigos suyos, como el escritor y periodista Carlos Reigosa, o el poeta Carlos Oroza, del que Lamazares es admirador incondicional.

Rodeado de viejos amigos, Lamazares disfruta su regreso a Nueva York y reflexiona sobre la ciudad de una forma diferente a la primera vez que llegó, en el 86, en plena efervescencia de la Movida: "Venía de una España divertida y agitada, y aquí había una gran depresión. En aquella época tenía muchas cosas en la cabeza, y como me pesaba mucho, veía siempre para abajo. Ahora he vuelto viendo hacia arriba, y descubro los techos maravillosos que tiene esta ciudad". La exposición permanecerá en le Queen Sofia Spanish Institute hasta enero, pero Lamazares regresará a Europa en unos días. Primero pasará por Berlín, donde reside, y posteriormente regresará a Galicia, para preparar el montaje de una nueva muestra sobre sus últimos trabajos, organizada por la Diputación de Ourense.

Mientras, el documental Horizonte sin dueño, apoyado por el Xacobeo, está casi montado. Los hermanos Sanz Fuentes negocian con festivales importantes interesados en el estreno, previsto para la próxima primavera. Mientras tanto, Lamazares deja que la cámara capte su mirada pícara y profunda, y se adentre en su singular filosofía vital: "Me tienen de esclavo de aquí para allí, pero yo me dejo. Creo que todo saldrá bien".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de noviembre de 2009