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Reportaje:

"Una montaña rusa"

Sin iconos, con cinco 'números uno' en año y medio, el tenis femenino se viene abajo

Serena Williams, de currículo inigualable y turgente anatomía, aparece con una camiseta ajustada que es toda una declaración de intenciones. "Are you looking at my titles?", se lee justo sobre sus pechos; "¿me estás mirando los títulos?". No es una casualidad. La número dos mundial acaba de ganar Wimbledon, ha conquistado tres de los últimos cuatro grandes y quiere dejar claro que puede que Dinara Safina, la rusa que nunca ha ganado un torneo del Grand Slam, sea la uno, pero la mejor es ella.

Su afirmación, sin embargo, es un síntoma más de la crisis que pudre el tenis femenino. En un año y medio ha habido cinco números uno y ocho cambios en el puesto. Faltan jugadoras con capacidad de gobierno, iconos que compitan a temporada completa, no como las hermanas Williams, y eso empieza a afectar al negocio: en Estados Unidos, el gran mercado, hubo dos millones y medio más de espectadores viendo la final masculina de Wimbledon que la femenina. Y la WTA, que organiza el circuito, negocia en medio de la crisis financiera la renovación de su principal patrocinador, que ha aportado 60 millones en seis cursos.

Las nuevas jugadoras son técnicamente capaces, pero les falta fuerza mental

"En el tenis femenino hay más debilidad, un nivel más flojo, menos sólido, que el que había antes", argumenta Antonio van Grichen, el entrenador de Victoria Azarenka, la número nueve, una que tiene personalidad, que grita, muerde y araña; una que se siente fuerte, que promete batallas y encuentros épicos, lo que piden los espectadores y lo que les falta. "Antes", prosigue, "Serena o Venus Williams, [Justine] Henin o [Kim] Clijsters, jugaban siempre a fondo. Ahora, siendo todas técnicamente capaces, se trata de una cuestión mental: son como una montaña rusa".

Hay más síntomas de que falta competitividad, señales que explican la crisis de fe que viven patrocinadores y medios de comunicación. La belga Clijsters, campeona en Nueva York en 2005, ha vuelto a las pistas dos años después convertida en madre. En sus dos primeros torneos ha ganado a la número 20, a la nueve y a la seis. Eso le ha valido una etiqueta: dark horse, la tapada del Abierto de Estados Unidos, aunque tenga que pasar el difícil examen de la francesa Bartoli en la segunda ronda. ¿Cómo es eso posible si sólo lleva ocho partidos? "Pues porque todo tiene que ver con la cabeza", insiste Van Grichen; "Venus o Serena siguen arriba porque la parte mental la tienen muy fuerte, estable. El resto, cuando juega contra Clijsters, por ejemplo, se presiona. Saben que es muy buena".

Mientras Safina, supuestamente la mejor, se dejaba ayer el primer set ante una australiana de 18 años, la 167 del mundo (ganó por 6-7, 6-2 y 6-4 en 2h 35m a Rogowska), en la caseta, donde se cuece todo, había entrenadores que aseguraban que antes se morirían de hambre que seguir trabajando en el tenis femenino en 2010.

Remontada de Carla

Es una pista pequeña y perdida, sin gradas ni televisión, pero de un torneo grande. Ahí, en ese escenario, una tenista española se transforma, olvida sus problemas en un codo y los dolores en la boca a causa de una infección. Es Carla Suárez, de hábitos sorprendentes y estadísticas inquietantes: desde mayo de 2008 ha ganado casi el 50% de sus encuentros en el Grand Slam. Llegó a Nueva York con tres derrotas seguidas en la primera ronda, perdedora impenitente desde mediados de julio, pero, como siempre, se puso a ganar al afrontar una gran cita, ayer con remontada incluida: venció por 2-6, 6-3 y 6-2 a la rusa Varvara Lepchenko. Su siguiente rival no será tan fácil: la israelí Shahar Peer, puro granito.

A la espera del debut, hoy, de Rafael Nadal frente al francés Richard Gasquet, Fernando Verdasco se impuso en la primera ronda al alemán Benjamin Becker por 7-5, 6-4 y 7-5.

Otros resultados: Primera ronda: Hombres: N. Djokovic (Cro.)-I. Ljubicic (Cro.): 6-3, 6-1 y 6-3. T. Berdych (R. Che.)-W. Odesnik (EE UU): 7-5, 6-4 y 6-4. J. Witten (EE UU)-I. Andreev (Rus.): 6-4, 6-0 y 6-2. J.-W. Tsonga (Fra.)-Ch. Buchanan (EE UU): 6-0, 6-2 y 6-1. Mujeres: A. Rodionova (Rus.)- L. Domínguez: 6-0, 4-6 y 6-1.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de septiembre de 2009

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