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El BNG exige una rectificación al tránsfuga de Vilariño de Conso

El tránsfuga del BNG de Vilariño de Conso (Ourense), Domingo Domínguez, que el sábado rompió la disciplina de la organización y votó a su compañero del BNG en lugar de al PSOE, propiciando así el retorno del PP a la alcaldía, podría dar marcha atrás. El responsable de política municipal del Bloque, Manuel Antelo, anunció ayer que exigirá una rectificación al edil para cumplir el pacto con los socialistas. Si el concejal díscolo accede, PSOE y BNG presentarán una moción de censura para recuperar el poder local "y restituir la decisión de los vecinos".

Sin embargo, socialistas y nacionalistas sospechan que Domínguez, independiente en el BNG, actuó espoleado por el presidente provincial del PP, José Luis Baltar. Ambos ven la mano del barón provincial tras esta operación y aseguran que comprobarán si Domínguez rompió la disciplina por una cuestión personal o si lo hizo atendiendo a las "artimañas de Baltar" para recuperar alcaldías. "Nos avisaron antes del pleno de que Domínguez estaba negociando con intermediarios de Baltar", señala el secretario del PSOE orensano, Eladio Fernández, quien advierte que estarán atentos "a ver si lo contrata ahora en la Diputación o si empieza a trabajar con su camión para obras que dependen de ella".

El tránsfuga intentó justificar ante los nacionalistas la ruptura de disciplina destacando su malestar con el PSOE y advirtiendo que como nacionalista no votaría al PP, sino a su compañero del BNG, aunque supiese que con su decisión entregaba la alcaldía al popular Ventura Sierra que había sido ya alcalde del municipio durante 28 años, hasta que en 2007 la coalición se impuso al PP que obtuvo tres escaños, frente a otros tantos del PSdeG y dos del Bloque.

Mandato "esperpéntico"

El gobierno de Vilariño de Conso ha ido dando tumbos desde su formación. "Es esperpéntico", reconocen socialistas y nacionalistas. Durante la primera mitad del mandato, el alcalde socialista Arcadio González se enfrentó con los socios del BNG a los que llegó a expulsar de la comisión de gobierno. Superadas las diferencias con sus socios de nuevo en el Ejecutivo, el regidor tuvo que hacer frente entonces a las discrepancias de su número dos, Manuel Basteiro (a quien debían elegir alcalde el sábado) que desde el grupo de gobierno llegó a hacer oposición al regidor.

Hace 10 días, el alcalde tiró la toalla y presentó la dimisión por sorpresa. Creía que quitándose de en medio quedaba atado el bipartito. Se equivocó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de junio de 2009